Golpe a la hidalguía europea: los capitanes del Real Madrid y Barca en el PSG

Por Antonio Torres del Cerro

PSG
Los jugadores del FC Barcelona, el argentino Leo Messi (i), y del Real Madrid, el defensa Sergio Ramos, a la finalización de un clásico en el estadio del Nou Camp. EFE/Alejandro García/Archivo

París, 10 ago (EFE).- En su anhelo por conquistar la Liga de Campeones, los dueños catarís del París Saint-Germain (PSG) han asestado un duro golpe al Real Madrid y el Barcelona, dos de los representantes de la nobleza europa. Sus respectivos capitanes hasta hace poco, Sergio Ramos y Leo Messi, han recalado a las orillas del Sena.

Antes enconados rivales, hoy compañeros, ambos jugadores suman juntos 8 Ligas de Campeones, repartidas a partes iguales, cuatro el exmadridista (2014, 2016, 2017 y 2018) y cuatro el antiguo culé (2006, 2009, 2011 y 2015). Justo la experiencia que busca la dirección catarí para conquistar un título que acariciaron en 2020 (finalistas ante el Bayern Múnich).

El español Ramos, de 35 años, y el argentino Messi, de 34, han aterrizado en el Parque de los Príncipes como agentes libres. Los contratos de ambos vencían este 30 de junio y ninguno de los dos llegó a un acuerdo con sus respectivas direcciones. De alguna manera, dos leyendas llegaron a París gratis.

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En el caso del exmadridista por un desacuerdo sobre el tiempo de la renovación y en el caso del antiguo número 10 del Barca por las penurias financieras del club catalán.

Los dos se emocionaron en sus despedidas. Ramos estuvo 16 cursos en el Bernabéu; Messi, 17 en el Camp Nou. El primero lo capitaneó seis años y el segundo, tres. Ramos aún no ha debutado con el PSG por problemas físicos; Messi podría hacerlo este mismo sábado.

Además del golpe deportivo que supone para el Real Madrid y el Barcelona la pérdida de sus líderes, el PSG cuenta con las ganancias que ambos fichajes implican. Van a atraer nuevos contratos de televisión, de imagen y de mercadotecnia.

Desde que en 2011 comprase el PSG -un club con sólo 50 años de historia-, los catarís han sido inflexibles en su proyecto de levantar la Orejona.

Quieren a los mejores jugadores, cueste lo que cueste. Neymar es ejemplo de ello. Hace cuatro años el brasileño partió precisamente de Barcelona rumbo a París previo pago de 222 millones de euros, transferencia récord en el fútbol mundial.

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En el mismo año, se hizo con el joven portento Kylian Mbappé, adelantándose a varios gigantes europeos, entre ellos el Real Madrid y el Barcelona. Pagaron 180 millones al Mónaco para fichar al internacional francés.

Tampoco han sido condescendientes a la hora de conceder un traspaso a sus jugadores, aunque se quieran marchar. El PSG de Nasser Al-Khelaifi frenó un regreso al Barca de Neymar en 2019 y una marcha del italiano Marco Verratti en 2017, también al Barca.

El PSG no escatima en esfuerzos para tener contentos a sus jugadores. El fondo catarí que controla el club es casi ilimitado.

El salario medio del plantel ronda los 8 millones de euros anuales, con Neymar liderando el ránking con 35 millones limpios hasta hoy. Messi pasa a ser el mejor pagado de la plantilla (unos 40 millones por temporada), según la prensa local.

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