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Opinión

‘Globos Electorales’, Recovecos de la Política Parroquial. Por Juan Carlos Hurtado

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Desde ya comenzaron a lanzarse “globos” electorales. Es un fenómeno especulativo que genera expectativa para deteriorar o fortalecer la imagen de posibles candidatos a cargos de elección popular.

Juan Carlos Hurtado

Juan Carlos Hurtado

La práctica consiste en sondeos de opinión y encuestas sin mucha trascendencia a fin de calentar el ambiente político faltando poco más de un año para la contienda regional.

Uno de esos “globos” (es nuestra opinión) fue una prematura encuesta que habría hecho empresarios cercanos a Centro Democrático para establecer reconocimiento del movimiento y nombres con posibilidades de aspirar a la Alcaldía.

Aunque se trató de una encuesta de unos particulares sin ánimo de que fuera oficial y de reconocimiento público, hubo quienes la filtraron a fin de generar golpe de opinión.

Y de alguna manera lo lograron, porque según la encuesta, el concejal Bernardo Alejandro Guerra Hoyos (liberal), figuraría con grandes posibilidades de ser alcalde de Medellín.

Respetuosamente no entendemos cómo podemos hablar de candidatos, si el único que ha hecho anuncio de manera oficial, es Federico Gutiérrez Zuluaga, quien paradójicamente en esa consulta no es favorito. De resto Gabriel Jaime Rico, Federico Restrepo Posada, y Juan Carlos Vélez Uribe, son simples expectativas.

Nos queda una duda en el resultado del sondeo, toda vez que Gutiérrez Zuluaga fue ungido de Uribe en 2011, sacó más de 100 mil votos y ahora resulta que no tiene reconocimiento. Ese cuento no lo tragamos. Qué pena.

Hablamos desde la lógica y el sentido común (no tenemos nada que ver con su campaña y tampoco intereses particulares) porque desde hace algunos meses hemos escuchado en algunos escenarios políticos una especie de resistencia o envidia más bien, cuando se menciona el nombre de Federico Gutiérrez. Algo similar ocurre con Luis Pérez Gutiérrez.

El representante a la Cámara, Federico Hoyos, de Centro Democrático, quien antes de ser político se dedicaba al ejercicio de las encuestas, reconoce que debe haber mucha seriedad y rigor en los procesos. Aportar la ficha técnica, la muestra, las preguntas, y otra serie de factores que den peso al ejercicio.

Hoyos invita para que sean contratadas reputadas firmas encuestadoras que nos digan con claridad meridiana la foto electoral de hoy, si es que la hay, porque primero es necesario conocer cuáles son los candidatos oficiales.

Aun así, las grandes firmas encuestadoras tampoco tienen la última palabra. Por el momento, y con todo respeto lo decimos, lo que vemos es el lanzamiento de “globos” electorales. A lo mejor después de octubre el panorama cambie.

Recovecos Cortos

-El miércoles 10 de septiembre estuvimos en el Congreso de la República y aprovechamos para hablar largo y tendido con el representante liberal Óscar Hurtado Pérez, ante todas las especulaciones informativas que han surgido a su alrededor.

Sobre la “torcida” al senador Eugenio Prieto Soto dijo que eso no era cierto. Que en distintas ocasiones le propusieron que Sofía Gaviria fuera miembro de la codirección liberal nacional e Iván Agudelo Zapata también en aras de un equilibrio, pero él se opuso y por eso las cargas se fueron hacia el senador Luis Fernando Duque García quien sí estuvo dispuesto a conciliar.

Pérez dio a entender que Prieto Soto quiere ser líder en todo, pero también debe darle espacio a otros para que hagan la tarea en distintos escenarios de la política.

También desmintió que haya dejado sin respaldo a la diputada Ángela María Cano. “Ella cuenta con todo mi apoyo, yo soy una persona agradecida, reconozco su trabajo, pienso apoyarla nuevamente a la Asamblea y en estos momentos no encuentro que tenga inhabilidades en materia judicial como para retirarle mi respaldo”, enfatizó.

Finalmente dijo que la Unidad Técnica Legislativa no es un negocio para dar cuotas electoreras, y por eso tiene a su lado personas idóneas que puedan aportar desde lo profesional en el trabajo congresional, respondiendo así las críticas recibidas recientemente en ese sentido de algunos seguidores.

-Vimos al ex diputado de la U, Alex Flórez García, muy juicioso en el Congreso de la República, nos da la impresión que anda detrás de algo grande en el Gobierno Nacional.

-El representante de la U, León Darío Ramírez, cambió la tristeza del semestre pasado por una sonrisa amplia que contagia a sus colegas de comisión de asuntos económicos. Resulta que por fin el senador Mauricio Lizcano como que se la “sacó”, porque andaba detrás de su curul hasta el 20 de julio. Hoy es tema superado y Ramírez está concentrado en el trabajo legislativo.

-Nos encontramos el domingo 7 de septiembre, en el centro comercial Santafé, al ex diputado Guillermo Palacio. Nos dio un abrazo, que para ser político, lo sentimos de verdad, afectuoso, sincero. Por estos días anda trabajando en el empalme de su amigo Augusto Posada Sánchez quien asume como director del Fondo Nacional del Ahorro.

-Empresarios de Sabaneta tienen una propuesta arriesgada en materia política. Se trata de hacer una alianza de Centro Democrático y Partido Conservador. La idea es un candidato para Gobernación que podría ser azul del sector de Itagüí y buscar alcaldía de Medellín y otras del área metropolitana. Hay buena estructura económica, la pregunta es cómo materializar una iniciativa tan utópica para muchos.

-En Itagüí habrá por lo menos tres candidatos para Alcaldía en 2015. Uno conservador del seno de la Administración, que podría ser León Mario Bedoya; uno verde, de la ASI o de Opción Centro, que podría ser Rosa María Acevedo, directora de Tránsito de Antioquia, y Luis Fernando Castaño, del Partido Liberal.

-Más de uno está asustado con las posibles listas cerradas en caso de que pase la Reforma Política. La razón es que habría desventaja para aquellos líderes que trabajan con las uñas y no hacen parte de las grandes maquinarias electorales. Nadie quiere ser idiota útil para gastar dinero y empujar a los primeros. La pelotera surgió desde que Uribe quitó curules con sus listas al Congreso.

-Nos sentimos raros cuando vimos al senador Álvaro Uribe Vélez, como uno más, en la Comisión Séptima de Asuntos Sociales, luego de ser presidente y tener un poder abrumador. Anda juicioso asistiendo a los debates y su presencia genera taquilla, porque los medios esperan que diga algo que genere noticia.

-El senador de la U, Germán Hoyos Giraldo, dice que no tiene problema con listas cerradas, que se acomoda a cualquier esquema.

-Como un baldado de agua fría cayó la propuesta del ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, de implementar el impuesto al patrimonio. Quedó claro que Santos para poder cumplir con todo lo que prometió tendrá que meternos la mano al bolsillo. Y ese cuento de bancarizar a los más pobres se supone que debió hacerse hace años.

-Rubén Callejas fue concejal por Cambio Radical. Quiere aspirar nuevamente, pero con lista cerrada dice que no se le mediría porque no piensa cargar a nadie. Apenas lógico.

-El personero de Medellín, Rodrigo Ardila Vargas, anda relativamente callado desde hace algunos meses. Sabemos que ha viajado bastante por fuera del país en actividades propias de su trabajo. Ojalá se deje ver más, porque la ciudad espera nuevos pronunciamientos desde las investigaciones que hace el organismo en el ámbito disciplinario.

-Está claro que el diputado Héctor Jaime Garro no aspira a la Asamblea en 2015. Postulará su nombre como candidato a la Gobernación. Si no tiene éxito, aspira al Concejo de Medellín.

-El senador Germán Hoyos Giraldo todavía no define si su hermano Óscar y Santiago Manuel Martínez Mendoza serán nuevamente sus candidatos al Concejo de Medellín en 2015. Ellos esperan que les haga alguna seña con la mirada. El aval está en la mirada. Punto. Un “búho” muy juicioso.

-El próximo jueves 2 de octubre a las 5:00 de la tarde estaremos realizando consultorio jurídico para resolver inquietudes en materia de pensiones y seguridad social, liderado por el doctor Carlos Alberto Ballesteros Barón. La asistencia es libre. Sólo debe llamar al 444-53-14 para inscribirlo.

El Carretazo

La Colombia Miserable, Necesitada, Lagarta…

Hace algunos meses el representante a la Cámara, Nicolás Albeiro Echeverry Alvarán se sintió infame. Solo. Sin colegas, sin nadie que lo ayudara, al salir del Congreso y sufrir una baja de presión arterial.

Y lo entendimos, porque nosotros también hemos vivido esa sensación de frialdad maluca que genera el Congreso desde la misma entrada.

El protocolo es hacer una larga fila en el edificio del Nuevo Congreso, ubicado en la parte sur de la Plaza de Bolívar. En la fila podemos ver el país necesitado, miserable y lagarto.

Allí convergen habitantes de todas las culturas que se ponen la mejor pinta, a fin de conseguir la ayuda del congresista “amigo”. Una ayuda que muchas veces es como la pensión que nunca llegó al Coronel de la novela de García Márquez.

Y como en la novela del Coronel, está la señora que habla y habla, y echa cuentos con un optimismo insoportable, porque el instinto periodístico nos lleva a pensar que no le van a cumplir y que además tiene hambre. Y preciso. El primer escollo surge cuando la seguridad del Congreso le impide a la viejita ingresar porque su registro no aparece en el computador. Ella insiste, pero el policía con cara de revólver le dice que no. Es prohibido en ese cargo una sonrisa con las personas. Impasible aprieta con fuerza su bolso de plástico negro, que quiere parecer de cuero, y está ajado por el trajín.

La señora no tiene celular, y sigue refunfuñando en voz alta que el congresista la registró. Pura paja, la engañaron como a muchos. No debió votar por ese personaje, pienso en mis adentros, ya no con fastidio, sino con pesar.

Se siente uno ridículo haciendo una fila para cumplir con el oficio de periodista, cuando el carnet debería bastar para el ingreso. Pero como hay tanto avivato las medidas de seguridad son drásticas. Tan drásticas, que cuando el policía revisó mi cédula dizque no aparecía.

Otro pendejo como la señora, pensé con rabia. Sin embargo, era una equivocación. Había digitado mal la cédula. Y como soy tan intenso ya el jefe de comunicaciones de la Cámara, Róbinson Castillo Charris, estaba al tanto a fin de que no me pisotearan como a la señora.

Luego de ese filtro humillante, como si se tratara de pasar la frontera por el hueco a Estados Unidos, comienza la otra experiencia. La que llamo jocosamente la Torre de Babel. Decenas de personas con distintos acentos y lenguajes caminando por oficinas y pasillos haciendo lobbies, pidiendo favores, lagarteando. Algunos trabajando y otros sobreviviendo. Ascensores llenos de personas presumiendo por celular de gestiones que no sabe uno si son ciertas. Mitad ficción mitad realidad.

Como me dijo un colega: “esto no es el Congreso hermano, esto es Wall Street, donde se hacen los grandes negocios”.

Con diez años que llevo cubriendo sesiones en el “palacio de la democracia” hasta me lo creo, porque nadie invierte 7 mil millones de pesos en una campaña para ganarse 23 millones de pesos mensuales. Las cuentas no dan por ningún lado. Ahí surge la ficción, la realidad, es cómo hacer que la fórmula matemática funcione con los recursos de todos.

Luego de experimentar la Torre de Babel, uno encuentra que en el Congreso también se manejan los estratos. ¡Claro! De ahí que haya oficinas ostentosas para algunos, y “bodegas” para otros. La ley del más fuerte, del que tiene las relaciones, el peso burocrático, el que consigue todo como en las cárceles. El cacique, aunque la metáfora resulte agresiva. Es una “selva” donde hay congresistas jóvenes, veteranos y astutos. Otros son idealistas, que piensan que cambiarán todo y salen por la puerta de atrás porque no pueden con la realidad política.

Después de ese panorama, está el de los periodistas que quieren hacerle la rosca al foráneo, pero se estrellan cuando no conocen la dinámica de la política antioqueña (en nuestro caso) y se quedan sólo con lo que dicen los Benedetti y los Barreras. No van más allá de la noticia. Se quedan con los mismos personajes y las mismas declaraciones machacadas que vemos y escuchamos en los noticieros nacionales a diario. Son “obreros” de los tres o cuatro cacaos del periodismo colombiano.

Luego de lidiar con ese ambiente, entendemos que en el Congreso se lee el país de cosas buenas, de miserables, lagartos, soñadores, el de aquellos como la señora que confió en un congresista que hoy ni le da la hora y espera como una tonta que la dejen entrar a un lugar que no pertenece. @granciudad710

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