'Factor Socrático'

Gladwell, la fórmula del éxito de un genio del Siglo XXI

Por Fabio Arévalo Rosero MD

Malcolm Gladwell es el prototipo del genio del tercer milenio. Es uno de los mejores referentes para quienes se dedican a sistemas modernos de investigación científica. Aunque ha servido de guía para exitosos proyectos de planificación urbana en el mundo, debería serlo también para gobernantes y políticos que se consideran de avanzada, con inclinación a desarrollar estrategias transformadoras en sus comunidades.

Gladwell evidencia y demuestra una enorme capacidad para estudiar procesos de comportamiento social reconociendo una multitud de experiencias en el mundo. Ha sido capaz de descubrir puntos claves (puntos de inflexión) que hacen que mucha gente y algunas sociedades sean más productivas a partir de factores que son más comunes de lo que creemos. Su determinismo social es una corrección útil a la visión de la naturaleza humana basada en el “homo economicus”, con una gran intención igualitaria

Canadiense de origen inglés, nacido en 1963, vive hoy en Nueva York. Aparte de ser investigador social e historiador, es un exitoso comunicador y escritor. En su corta carrera ya se cuentan al menos cinco betsellers. Con su libro Blink, reconfirmó su estatus icónico. Subtitulado en inglés El poder de pensar sin pensar, es una fascinante mezcla de los últimos estudios científicos sobre el poder de percepción y análisis inmediato del cerebro con historias increíbles sobre cómo estos se aplican a la vida real. Ha sido traducido como Inteligencia intuitiva: ¿por qué sabemos la verdad en dos segundos?

Capítulo aparte merecen sus obras como Los puntos de inflexión (o quiebre) (Traducido al español con el comercial rótulo de La clave del éxito), Gente fuera de serie (Outliers), David y Goliath (¿Los poderosos llevan siempre las de ganar?). El primero ha servido de guía para muchos gobiernos urbanos, como las sustanciales transformaciones de vitales sectores de Nueva York. Una de sus últimas publicaciones Lo que vio el perro y otras aventuras (2010) ha sido un gran éxito editorial.

Malcolm Gladwell es una especie de versión moderna de Einstein, mantiene el look de genio loco pero “cool”. Se ha convertido en un Dios del marketing. Sus artículos en The New Yorker son de lectura obligatoria en la Escuela de Negocios de Harvard; en la lista de “gurúes top de los negocios” está incluso por encima del ex presidente de la General Electric, Jack Welch y de otros prestigiosos empresarios. Demuestra como todo el mundo está en capacidad de tener grandes logros y que el subdesarrollo es cultural.

Como ejemplo reflexiona sobre la alta proporción de genios matemáticos en universidades americanas que son asiáticos. Citando estudios de la Universidad de Pensilvania, Gladwell atribuye este fenómeno no a una habilidad matemática innata en los asiáticos, sino a que los chicos en muchos países de Asia están dispuestos a estudiar más cantidad de horas que sus pares occidentales. Una herencia cultural de trabajo duro derivada, entre otras cosas, del cultivo de arroz.

“Nadie que se levanta antes del amanecer durante 360 días al año deja de hacer a su familia rica”, es un proverbio chino. Sin duda es la disciplina y el amor por el trabajo lo que ha hecho que los orientales deriven de la sabiduría tanta riqueza y felicidad. En Occidente, en cambio, las vacaciones, los puentes alargados, la fiesta, el folclor, los carnavales, los reinados, las rumbas por cualquier cosa, son prioridad, parte de la cultura y de tantos fracasos.

La ciencia está hecha para mejorar la vida. En el tercer milenio, los mejores científicos, son grandes comunicadores, son líderes capaces de generar transformaciones eficaces en el comportamiento de la gente. Los gobernantes frívolos que ofrecen más circo que pan,  amigos de obras para mostrar y no para transformar, están engañando a la sociedad. Les vendría bien un curso “gladweliano”, podría ser su fórmula de éxito. Debemos recordarles que la práctica no es lo que uno hace cuando es bueno. Es lo que uno hace para volverse bueno

Apostilla: “Disputar cuando se tiene todo en contra, genera grandeza y belleza”. Malcom Gladwell.