
Tomada de archivo para ilustrar la nota
Por error, la inglesa Jackie Dibb recibió la noticia por parte de un doctor del hospital Yorshire en el Reino Unido, que le quedaban entre 5 y 7 años de vida.
Cuando la mujer tenía 60 años, le diagnosticaron una enfermedad neurodegenerativa, por lo que decidió gastar todos sus ahorros en disfrutar de los últimos días, como destaca el Daily Mail.
“Gastamos montones de dinero” de un fondo de pensiones con alrededor de 10.000 libras esterlinas (alrededor de 14.000 dólares) “comprando cosas innecesarias”, desde hacer una reforma en la casa hasta vacaciones familiares en Turquía, contó el esposo, como cita RT.
Tras esto, el centro donde fue atendida le envió una carta en donde explicó que la mujer no tenía ninguna enfermedad, sino que las molestias que tenía como pérdida de la memoria, dolores de cabeza y fatiga eran consecuencia de la depresión y la ansiedad que padecía.
Ahora, la familia pasa por una dura crisis económica, puesto que Robert Dibb dejó su trabajo para cuidar de su esposa tiempo completo.
A pesar de todo, la pareja no hará ninguna demanda, porque piensan que “han sido buenos” con ellos durante estos años.
Jackie Dibb (pictured with husband Robert at their home in Hull) was given a 'death penalty'… https://t.co/fBxMPvFg1k
— Police Alerts UK (@PoliceAlertsUk) 22 de febrero de 2018
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