Desde el 10 de abril, EPM ha estado enfrentando un problema en los pozos sépticos de las aguas residuales que comenzaron a regarse en los campamentos. Por ende, EPM evacuó a 1.000 empleados de Hidroituango.
En el campamento de EPM, ubicado en Tacuí-Cuní, se encuentran las habitaciones de los empleados y también algunos centros de monitoreo de la empresa.
Mientras se resuelve la situación, que puede demorar “dos meses”, los empleados fueron alojados en otros sitios de hospedaje como en el municipio de San Andrés de Cuerquia. Y en la zona se quedaron unos 750 trabajadores.
“En estos momentos estamos llevando a cabo labores de mantenimiento y correctivas en las cinco plantas de tratamiento de aguas residuales que tenemos instaladas en el campamento Tacuí y Cuní. Estas labores de mantenimiento implican que muchos trabajadores y empleados deban salir y alojarse temporalmente, creemos que unos dos meses, en los hoteles cercanos al campamento”, detalló Robinson Miranda director Ambiental, Social y Sostenibilidad de Hidroituango.
A todo está problemática, EPM aclaró que las turbinas 1 y 2 sigue operando con normalidad.
Comunicadora Social con énfasis en Transmedia, apasionada por conectar audiencias a través de historias, estratégias y multiformato.
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