Julio César Caicedo, esposo de la excongresista Dilian Francisca Toro, privada de la libertad por supuesta relación con paras y narcotraficantes en la compra de varias fincas, habló enfurecido por lo que consideró una persecución contra su familia.
“El señor procurador, si nos miden con los mismos parámetros, también debería estar preso. El doctor Ordoñez compró un apartamento que fue de un narcotraficante. Debería ir a la cárcel, si lo miden con el mismo rasero que le aplican a Dilian Francisca…”.
·Y también Pedro Gómez, el gran constructor, que resultó haciendo negocios con alias el papero. Y el doctor Ardila Lulle, quien compró unas fincas como las nuestras….”.
Caicedo habló con el periodista Humberto Pava Camelo, de Radio Super Cali. Y en su desahogo soltó, entre otras, las siguientes frases:
-“Es inverosímil. Hay una empresa que me vende un lotecito que me costó 20 millones de pesos. Yo con el señor representante legal de esa empresa nunca traté, sino con el abogado que tenía poder para venderme. Entonces la Fiscalía investiga esa empresa y averigua que en el año 2003 los socios de esa empresa no presentaron declaración de renta.
Entonces me dicen que eso también es un indicio de que yo estaba trabajando con narcotraficantes. Por Dios. Si yo le compro a una empresa miro certificado de tradición y cámara de comercio. Yo no le pregunto al señor abogado si sus clientes declararon renta en el año 2001 o 2002. Eso no me toca hacerlo a mí. Sin embargo, para la Fiscalía eso es un indicio muy grave”.
-La finca de la que hablamos se compró en 2005, de la familia Becerra de Palmira. Y no solamente se vendió esa finca. Vendieron tres. Una la compramos nosotros y las otras fincas el ingenio Manuelita S.A., con la misma tradición.
Me pregunto: si hay justicia para todos debería estar preso el señor Ardila Lulle y don Henry Eder también del Ingenio Manuelita, con todo respeto. Si nos midieran a todos con el mismo rasero.
-Vamos a apelar ante el Fiscal y si no iremos a juicio y la ciudadanía se dará cuenta de las irregularidades.
– Nosotros compramos con un préstamo que hizo el banco de Colombia. El banco estudió la tradición del predio por 20 años y no encontró problemas jurídicos. Con la misma buena fe compraron los ingenios azucareros. ¿Por qué, entonces, lo de ellos es de buena fe y lo nuestro de mala fe, delictivo?
-Eran tres fincas: San Miguel, adquirida por la sociedad que yo represento. Otra que compró el Ingenio Manuelita y El Olimpo que compró el Ingenio Providencia, todas con la misma tradición.
-La nuestra es una justicia selectiva. Se nos dice que cómo se nos ocurre compararnos con empresas grandes como los ingenios de azúcar.
-Al parecer, la buena fe se le otorga a la gente de dinero, como el señor Pedro Gómez que dice que no sabía que el papero era narcotraficante.
-Me siento muy preocupado porque no están fallando con la Ley. Están fallando con otros argumentos. No diría qué manos tenebrosas pueden estar aquí, pero me parece terrible lo que está pasando en la Justicia no solamente del Valle del Cauca, sino en Colombia.
La Ley tiene la obligación de controvertir una prueba.
-A Dilian la indagaron y a los ocho días estaba presa. A mí me indagaron en septiembre del año pasado y aquí estoy. Y el Fiscal que me tocó está investigando los documentos. Dilian es inocente.
- Compartir:
- Compartir en Facebook
- Compartir en X (Twitter)
- Compartir en WhatsApp
- Comentarios