El primer capítulo de la vuelta de LaLiga Santander tras el parón por la pandemia del coronavirus, la vigésima octava jornada, se saldó dentro de los parámetros normales del resto de la temporada pese al factor de jugarse a puerta cerrada.
Los capítulos del factor campo o de goles anotados se saldaron dentro de la media de la campaña, en tanto que lo que sí que se utilizó en su mayoría fue la posibilidad de hacer cinco cambios.
En esta jornada inicial tras el parón por la pandemia del coronavirus, que comenzó el jueves con el derbi sevillano, se han producido cuatro victorias locales, tres empates y tres triunfos visitantes, datos habituales a lo largo del campeonato.
En otras tres jornadas (1, 5 y 24) se registró el mismo número de victorias de los anfitriones, superior a lo acaecido en otras siete (tres en las fechas 2, 4, 12, 14, 19 y 27; y dos en la 17). En el resto hubo más. El récord, con siete, lo ostentan la décima, la vigésima tercera y la vigésima quinta.
En el capítulo de goles, se consiguieron 25 dianas, también dentro de la media y una cantidad superior a las dos jornadas anteriores a la interrupción de LaLiga Santander.
La jornada más prolífica fue la undécima con 35 por delante de la vigésima quinta, en la que se lograron 32 goles, uno más que en la sexta y la decimosexta. En diez (2, 5, 7, 9, 10, 20, 21, 22, 26 y 27) se anotaron menos tantos.
Curiosamente, ningún jugador marcó por partida doble y tan solo hubo dos expulsiones: Fernando Pacheco, guardameta del Alavés, por detener el balón fuera del área en al campo del Espanyol; y Roger Martí, delantero del Levante, por doble amonestación en el derbi ante el Valencia.
En el apartado de las cinco sustituciones todos los técnicos aprovecharon esta opción salvo cinco: José Bordalás (Getafe), Albert Celades (Valencia), Sergio González (Valladolid) e Imanol Alguacil (Real Sociedad) hicieron cuatro cambios, mientras que Jagoba Arrasate (Osasuna) fue el que menos empleó, tan solo tres, el máximo permitido en condiciones normales.
Algunos aprovecharon para comenzar a repartir minutos ante la intensidad del calendario, otros tuvieron que recurrir a ellos por problemas físicos de los jugadores y los demás trataron de cambiar el rumbo de los partidos. O un poco de todo. LaLiga no para y, junto a las ‘rotaciones’, es un recurso que se antoja imprescindible.
EFE
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