'Impacto Político'

El falso matrimonio de tres hombres

Por Beatriz Eugenia Campillo Vélez

Con bombos y platillos se anunció que el pasado 3 de junio Manuel Bermúdez, Alejandro Rodríguez y Víctor Prada habían contraído “matrimonio” convirtiéndose en la segunda “trieja legal” del mundo, de inmediato los principales medios de comunicación hicieron eco de esta noticia, contaron la historia del romance entre dos de ellos, que luego conocieron a un tercero y hasta algunos medios relatan que llegaron a ser cuatro, solo que uno de ellos murió. Sin embargo, más allá del “poliamor”, el tema central es que la noticia del “matrimonio entre tres” jurídicamente es falsa, no obstante, los titulares en Colombia y el mundo fueron los siguientes:

Infobae (14 de junio de 2017) – “Tres hombres se casaron legalmente en Colombia: “No somos una pareja, somos una trieja””

La Gaceta (13 de Junio 2017) “familia poliamorosa – Colombia legaliza la ‘trieja’, el ‘matrimonio’ formado por tres hombres”

SEMANA (11 de Junio 2017) “Los tres maridos”

El Universal (13 de Junio 2017) “Primer matrimonio de “trieja” en Colombia”

CNN en Español (13 de Junio 2017)  “Tres hombres se casaron legalmente en Colombia: así es la primera trieja del país”

La Patria (12 de Junio de 2017) – “Forman en Medellín primer matrimonio entre tres hombres”

El Espectador (12 de Junio de 2017) – “El primer matrimonio en trieja en Colombia”

Por su parte El Tiempo aunque tituló el 12 de junio “Manuel, Víctor y Alejandro, el primer matrimonio de tres en Colombia”, al menos en el subtítulo aparece una cierta aclaración “Los hombres firmaron en una notaría de Medellín un régimen patrimonial especial de trieja”. Lo que deja ver claramente que no es falta de información, este medio de comunicación, como seguramente muchos otros, sabían exactamente lo sucedido. Tiene plena conciencia que no se trató realmente de un matrimonio, pero en el desarrollo de la noticia se insiste en el error, siguiéndole el juego a estas personas y desinformando al gran público que los lee. Lo que uno intuye es que el medio de comunicación sabe que si no ponen esa palabra “matrimonio” en el título muy probablemente la noticia no vende, no genera rating. Lo que no sé es si ellos son conscientes y si les importa es que lo que ponen en juego es su credibilidad ante el lector. ¿cuál es su responsabilidad?

Otros un poco más sensatos lograron corregir el error, es el caso de RCN Radio quienes habían titulado “Notario firma primera unión marital entre tres personas del mismo sexo en Medellín”, noticia que aparece fechada de Junio 12 a las 11:04 am. Pero luego cuando se intenta ingresar a través del buscador aparece el siguiente titular “Notario firma primera legalización patrimonial entre tres personas del mismo sexo en Medellín” publicado el 13 de Junio a las  8:04 am. A todas luces entre el primer texto y el segundo hay una notable diferencia de contenido.

Por otro lado hubo quienes alzando su voz de protesta anunciaron que iniciarían acciones por la defensa de la familia alegando incluso que se había cometido un supuesto delito por falsedad en documento público. Lo cierto de todo ello es que no se trataba sino de un revuelo mediático que por supuesto genera mucha confusión y es estratégico para aclimatar seguramente iniciativas que terminaran por cuestionar aún más la conformación de la familia aceptada hasta el momento por el artículo 42 de nuestra Constitución. El simple hecho de poner el escenario sobre la mesa hace que aparezcan defensores y detractores, lo que también permite hacer un mejor análisis de lo que se denomina la “ventana overton”, visualizar qué ideas son más aceptada y cuáles no, y qué tipo de reacciones se suscitan, lo grave aquí es que se va pasando según el esquema de dicha ventana “de lo impensable a lo radical, de lo radical a lo aceptable, de lo aceptable a lo sensato, de lo sensato a lo popular, de lo popular a lo político”, con tal de hacerlo cercano y que las personas lentamente lo vean como una opción más. Por ello utilizan el término “matrimonio” y “legal” aunque saben que no es cierto, pero se configuran en palabras talismán que permiten el transbordo ideológico inadvertido, asociar hechos muy distintos bajo un concepto que es muy familiar.

El abogado Andrés Úsuga también de Medellín tuvo acceso a la escritura, y confirmó que la noticia del “matrimonio” es falsa, como él mismo lo explica en su cuenta de Facebook: “No se “legalizó” ningún matrimonio, se expidió una escritura de una sociedad comercial como cualquier otra, solo que dice que esos socios se unen por amor y bla bla bla pero los medios de comunicación que ni siquiera leyeron la escritura la venden a la opinión pública como un “matrimonio o unión marital” cuando no es ni lo uno ni lo otro. Medios irresponsables, mentirosos que falsean la realidad con el objetivo de ambientar propuestas o presionar a jueces y legisladores con columnas y micrófonos”.

Es decir que el notario no registró ningún matrimonio, ni ninguna unión marital de hecho y mucho menos se legalizó, pues para ello habría que cambiar las leyes y por supuesto la Constitución, y esto no ha pasado en Colombia, lo cual requeriría trámites en el Congreso. Como lo explica otra abogada, “lo que hicieron fue conformar un régimen económico, que está permitido dentro de la libertad de asociación que nos cobija a todos los colombianos, entre tres personas para el caso específico”.

En esta línea se pronunció también María Clara Gracia en su artículo “¿Matrimonio de tres o marrulla patrimonial?”, publicado en Las2orillas donde afirma: “Que la unión se legalice como sociedad patrimonial, o que sea una trieja, o una tetraeja, o todas las “ejas”, no quiere decir que se constituya en un matrimonio” y agrega “En este país sí falta mucha rigurosidad a la hora de divulgar una noticia. ¿En qué parte de la Constitución está el matrimonio de tres?, pensé cuando vi la información y me pregunté: ¿cuándo pasó que no me di cuenta? ¿A qué hora me lo perdí? Si el Congreso tiene dos años para reglamentar el matrimonio de parejas del mismo sexo, ¿en qué momento se coló el de los tríos?”

La verdad a efectos políticos poco importa que el hecho sea ficticio, el poner estos temas en discusión y generar un desgaste por parte de quienes defienden la familia, ya debería preocuparnos, porque sin querer ellos mismos entran en el juego, terminan legitimando un discurso al hacerle eco a una noticia falsa y ayudando a desinformar, en otras palabras, los asaltaron en su buena fe y los pusieron a pelear contra molinos de viento pensando que eran gigantes. Una estrategia que se conoce como “hecho consumado”, hacer creer que algo ya ocurrió cuando en realidad no ha sucedido, pero se vuelve tan viral que todo el mundo lo cree y hasta lo aceptan, más aún cuando se consulta los principales medios y todos se lo confirman. Igual a Goebbels y la idea de que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.

Pero aquí el gran cuestionamiento tiene que hacérsele es a los medios de comunicación, ¿dónde está el periodismo serio e investigativo?, ¿dónde está la labor pedagógica de servir de puente a la sociedad?, ¿dónde queda la ética, la búsqueda de la verdad?, ¿podemos confiar en ellos cuando dicen que nos informan?, o tendremos que decir como aquella frase atribuida a Mark Twain que dice: “Si usted no lee el periódico está desinformado, si usted lee el periódico está mal informado”… el jalón de orejas es a los periodistas y comunicadores pedirles que respeten su profesión si quieren que la sociedad los respete y los tome en serio. Sobre el tema de fondo me sumo al verso de María Clara Gracia en su excelente columna “Mi conclusión en verso señores de la trieja… ¡Eso no es un matrimonio, no me crean tan pendeja!”… nos queda la duda ¿Quién está detrás de todo esto?, ¿Qué intereses hay?

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