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Opinión

El costo de ser estudiantes

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sara espitia

sara espitia

Con el regreso a clases, los alumnos y padres de familia ajustan su bolsillo. Ser estudiante no sale económico. El costo para culminar la educación superior en Bogotá es elevado y aún más para los que se movilizan desde la sabana occidente, hasta la capital diariamente; con el fin de completar sus estudios. No hablamos solo de las elevadas matriculas en las principales universidades privadas; sino se trata del costo al que se someten los estudiantes para transportarse hasta los centros de estudio, las fotocopias, la alimentación, los libros y uno que otro gasto que es necesario para cumplir con el plan de estudios.

El costo de las matriculas en las universidades públicas, dependen del estrato socioeconómico, para hacerlas accesibles a algunas familias. De este modo se establece una tarifa que se adecue a los ingresos del estudiante o acudiente. Sin embargo, en Colombia no hay programas universitarios gratuitos; por tanto se ofrecen diferentes becas académicas, modos de financiación o programas como Ser Pilo Paga, para que los estudiantes puedan acceder a las universidades públicas o privadas. Los cuales buscan brindar la posibilidad de culminar los programas de pregrado o posgrado en la universidad de su preferencia.

Por otro lado, Como dice el informe presentado por el ministerio de educación en el 2010 “con hambre nadie trabaja” por tanto, con el fin de amortiguar los gastos, se brinda un apoyo económico a través del auxilio de alimentación; el cual se otorga a los estudiantes de bajos recursos. Estos auxilios de manutención no solo cubren la alimentación; sino también un porcentaje para las fotocopias y transporte.

De igual manera; alternativas como las presentadas anteriormente por el gobierno, para disminuir la deserción de estudiantes en las universidades del país, no son las únicas existentes. En municipios como Mosquera a través de la oficina de Mosquera Joven, se ha desarrollado el programa del pasaporte universitario.

El cual, según Franklin Garzón Parra, director del programa, se acogen aproximadamente 1250 beneficiarios cada semestre, entre los 14 y 28 años de edad. Este cubre un valor de 3 mil pesos diarios para ser utilizados en el bus intermunicipal, con diferentes rutas. Los jóvenes entre los estratos 1, 2 y 3 que quieran asegurar su permanencia en el programa, deben cumplir con 20 puntos semestrales, los cueles serán otorgados con la asistencia en grupos de interés y actividades programadas por la alcaldía.

Finalmente, no todo es color de rosa, debo admitir que el costo de la vida universitaria es bastante elevado, los diferentes programas, para ayudar a los estudiantes, no son suficientes y no todos logran acceder a ellos. Por tanto, muchos se ven obligados a abandonar sus estudios.

El gobierno y las alcaldías, deben seguir realizando una gran inversión en subsidios, becas y otras alternativas para brindar un apoyo económico a los estudiantes que lo necesiten. Recordemos que de estas ayudas, depende la permanencia de una gran parte de la población entre los estratos 1, 2 y 3. No es justo que una persona con todas las capacidades intelectuales para continuar su carrera, deba retirarse por cuestiones económicas.

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