Resumen: Con este material probatorio, David Knezevich fue capturado por el FBI en Miami en mayo de 2024 y se suicidó un año después
Minuto30.com .- Han pasado más de dos años desde que la tierra pareció tragarse a Ana María Henao Knezevich, una ciudadana de origen colombiano de 40 años, quien desapareció misteriosamente en España. Pese al tiempo transcurrido y al dramático giro que dio el caso con la muerte del principal sospechoso, el Buró Federal de Investigaciones de los Estados Unidos (FBI) no se rinde.
En un nuevo intento por cerrar este doloroso capítulo y brindarle paz a su familia, la agencia de inteligencia estadounidense ha lanzado una millonaria recompensa a cambio de información que permita ubicar los restos mortales de la mujer. En Minuto30 reconstruimos los detalles de este escalofriante caso con tintes de película de terror.
Una cámara cegada y un “tipo con casco negro”
La pesadilla comenzó el 2 de febrero de 2024. Ana María se encontraba de visita en Madrid (España) y se alojaba en un apartamento ubicado en el exclusivo barrio de Salamanca. Los registros de las cámaras de seguridad del edificio la captaron ingresando, pero nunca se registró su salida.
El plan para desaparecerla fue meticuloso. Felipe Henao, hermano de la víctima, declaró hace dos años un detalle perturbador sobre aquella noche:
“Las cámaras del edificio estaban tapadas con aerosol oscuro. Lo que dice la portera es que un tipo con casco negro fue quien lo hizo”.
A esto se sumó otro indicio alarmante. Esa misma noche, dos amigas muy cercanas a Ana María recibieron mensajes de texto provenientes de su celular. Sin embargo, ambas coincidieron en que el tono, las palabras y la forma de escribir eran completamente extraños y no correspondían a la personalidad de la colombiana, lo que hizo sospechar que alguien más tenía su teléfono.
El marido, un plan macabro y un secreto llevado a la tumba
Para los investigadores, el móvil del crimen siempre estuvo claro: Ana María estaba en pleno proceso de separación de su esposo, el ciudadano serbio-estadounidense David Knezevich, quien se negaba a dividir el patrimonio y, según las autoridades, tenía motivos de sobra para hacerle daño.
Las pruebas contra Knezevich fueron contundentes. Las autoridades comprobaron que el hombre viajó en secreto a Madrid por esas fechas y fue grabado por las cámaras de un comercio comprando pintura en spray y cinta adhesiva, elementos que encajaban perfectamente con la alteración de las cámaras en el edificio de Salamanca.
Con este material probatorio, David Knezevich fue capturado por el FBI en Miami en mayo de 2024, acusado formalmente de secuestro y asesinato. Sin embargo, la justicia terrenal no llegó a su fin: un año después de su arresto, en 2025, Knezevich se quitó la vida dentro de su celda en prisión, llevándose a la tumba el secreto sobre el paradero de su esposa.
La cacería de los restos: De Madrid a Belgrado
Al tener la certeza de que se trató de una operación criminal altamente planificada, el FBI ha mantenido el expediente abierto. La nueva fase de la investigación se centra en la recuperación del cuerpo, para lo cual se ha ofrecido una recompensa de hasta 25.000 dólares a quien entregue pistas certeras.
La búsqueda es titánica. Los investigadores y autoridades europeas han peinado metro a metro las principales carreteras en una extensa ruta internacional que abarca tres países. El rastreo del cuerpo se ha concentrado en el trayecto terrestre entre Madrid (España) y Belgrado (Serbia), pasando por el territorio de Italia, ruta que habría utilizado el presunto asesino para huir y deshacerse de los restos de Ana María.
Las autoridades instan a cualquier ciudadano en Europa o el mundo que haya notado movimientos extraños de un vehículo en esas rutas durante febrero de 2024, a que se comunique con los canales oficiales del FBI o las embajadas de Estados Unidos.
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