'Isa tu Bandera'

Deje de decirse mentiras

Por: Isabella Wills

Suena obvio y hasta fácil, pero al parecer no es así.

A veces se las dice sin darse cuenta.

Se las dice cuando en vez de seguir los pasos de una lista para lograr un objetivo, propósito, meta, etc., en año nuevo se come las 12 uvas, se pone calzones amarillos, se da la vuelta a la casa con la maleta vacía, y hace de todo menos lo que tiene que hacer para alcanzar eso que quiere.

Se las dice cuando se propone ahorrar o invertir la plata de manera inteligente, pero va y se compra la primera pendejada que cree tener pendiente.

Se las dice cuando en redes sociales usted es un hater más, que destila odio por sus propias inseguridades y cree que criticando a los demás su vida mejorará.

Se las dice cuando se ufana de ser muy intelectual porque solo escucha jazz y el reggaetón le parece una atrocidad, pero cuando lo invitan a rumbear no duda en levantarse a la que le gusta con las canciones de Anuel AA y Nicky Jam.

Se las dice cuando traga entero el relato de algún político sólo porque es de su “bando”, en vez de pensar por usted mismo. Y bueno, también aplica para esa persona con la que tiene una relación tóxica, y usted no sale de ahí por el relato que en el fondo sabe que no funciona.

Se las dice cuando piensa que todavía está muy joven para preocuparse por tener un futuro estable y que puede seguir perdiendo tiempo, pero dentro de nada tendrá 30, 40, 50 y estará sin visión y sin empleo.

Se las dice cuando cree que para ser exitoso en la vida tiene (necesariamente) que estudiar una carrera o graduarse de 3 maestrías. Le cuento algo, hay una gran cantidad de millennials con una gran cantidad de títulos que los tienen guardados en un baúl, y que hasta dejan de ser contratados por estar muy preparados.

También se dice mentiras cuando le indigna la desigualdad, sabiendo que el mundo sería extremadamente aburrido si hubiese completa igualdad. Que exista competencia es lo que hace que la humanidad aspire a la grandeza.

Se dice mentiras cuando se rasga las vestiduras por el uso de armas, pero apoya el aborto. Ese juego de categorizar muertes, no tiene ética ni fondo. O también cuando cree que castigar el consumo de drogas va a resolver el problema; como si el alcohol o el cigarrillo con todo y su legalidad, no estuviesen también en el panorama de lo letal.

Se las dice cuando usted es un político que en campaña promete apoyar la economía naranja, pero a las aplicaciones móviles les clava más impuestos y castiga a los que se benefician de esas plataformas que les ayuda a generar ingresos.

Se las dice cuando critica el capitalismo y al “Imperio Yankee” lo califica del principal enemigo, pero en su armario sólo viste de Ferragamo y se enfurece cuando los gringos le prohiben la entrada a cualquiera de los Estados.

Se las dice cuando se horroriza porque llevan a la cárcel a un vándalo/estudiante que le prende fuego a un policía, pero vota a favor de que los violadores, secuestradores, extorsionistas, asesinos y terroristas del grupo armado más atroz de su país, queden libres y sin entrar a una celda, por lo menos un día.

Y así, estoy segura de que en algún momento se habrá dicho alguna o muchas mentiras más. Pero todavía está a tiempo de ser más honesto y no sólo proponérselo.

Está a tiempo de demostrar que esa endeble personalidad la puede dejar atrás y que para ser sinceros con los demás, hay que empezar por ser sincero con usted mismo.

Le deseo que en este nuevo año logre cumplir con ese objetivo.

@IsabellaWills



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