El conflicto interno colombiano amenaza con intensificarse, luego que en esta semana se registrara un nuevo incidente armado en una zona limítrofe con Ecuador, con saldo de al menos ocho policías muertos y cuatro heridos.

Acorde con el director de la Policía Nacional, general óscar Naranjo, la ofensiva insurgente se produjo desde territorio colombiano, con lo cual desmintió versiones en torno a que el ataque se originó desde territorio ecuatoriano.
A su vez, negó que durante el intercambio de fuego se hayan presentado bajas entre los civiles de la referida localidad, tras indicar que la fuerza pública tomó el control de la situación de orden público y contó con el apoyo de la aviación militar y el ejército.
Este incidente llevó a los gobiernos de Colombia y Ecuador a activar de inmediato la Comisión Binacional Fronteriza (COMBIFRON) para reforzar la frontera común.
Dicho mecanismo permite a los dos países intercambiar informaciones en el campo de la seguridad, al tiempo que coordina, evalúa y supervisa la cooperación militar y policial en la zona limítrofe.
Por otra parte, el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, aseguró que el gobierno trabaja en la actualidad en un nuevo “plan de guerra” para combatir a los grupos irregulares, el cual -según dijo- estaría listo para finales de septiembre.
Un informe revelado por la Policía Nacional sostiene que del 22 de agosto al 4 de septiembre últimos, las bajas en el personal de las fuerzas militares y organismos de seguridad aumentaron en un 600 por cientos. El estudio también reporta un aumento de un 367 por ciento de muertes sólo en la Policía Nacional.
A la fecha, serían un total de 25 uniformados de esa institución muertos y ocho de las fuerzas militares.
Otros de los datos que aporta la fuente es que en 2009 se presentaron 84 bajas de policías, mientras en lo corrido del actual año, 99 uniformados han perdido la vida.
Desde que Juan Manuel Santos asumiera la presidencia del país el pasado 7 de agosto, los enfrentamientos entre la fuerza pública y la insurgencia se han intensificado.
El hecho más grave ocurrió la semana pasada, cuando 14 policías murieron tras una emboscada atribuida a las FARC en el sureño departamento de Caquetá.
Para algunos observadores los incidentes armados de las últimas semanas desmienten la visión oficialista en torno a que la insurgencia está prácticamente acorralada y derrotada, pese a los fuertes operativos militares de los dos últimos años.
via prensalatina.com.co
- Compartir:
- Compartir en Facebook
- Compartir en X (Twitter)
- Compartir en WhatsApp
- Comentarios