¿Cómo es una mujer según la Resolución Matić del Parlamento Europeo?

El 24 de junio de 2021, el Parlamento Europeo aprobó la Resolución A9-0169/2021; sus contenidos se promovieron denominándolos Informe Matić, por el apellido de su Ponente el croata Predrag Fred Matić; trata “sobre la situación de la salud y los derechos sexuales y reproductivos en la Unión Europea, en el marco de la salud de las mujeres”.

El texto contiene 77 puntos que llevan a preguntarse, respecto a la mayoría de sus contenidos: ¿Si se hace una imagen de una mujer con lo que aquí se expone, cuál sería el resultado? ¿Cómo le salió a la mayoría del Parlamento Europeo, en esta Resolución, la imagen física y espiritual, de la mujer de ese Continente y de la historia?
Probablemente la figura resultante será muy similar a la causada por Margareth Sanger, una mujer que promovía el genocidio haciendo énfasis en pobres, personas de raza negra, latinoamericanos y asiáticos, y fue una de las protagonistas de la socialización presencial con que se universalizó el aborto con la ayuda de los Rockefeller, una de las familias de magnates más conocida en la historia humana, y también de empresas, como la Fundación Ford, que banalizaron la sexualidad y a los seres humanos antes de nacer, como estrategia para disminuir la amenaza económica que suponían el comunismo y otros poderes del siglo XX, contra la protección y el crecimiento de sus negocios, y el futuro económico del poder geopolítico ambicionado para los Estados Unidos.

En 1916 Sanger puso la primera clínica de aborto en Brownsville, Brooklyn; más tarde, siempre trabajando con el impulso económico de los Rockefeller, Margareth se hizo aliada de líderes socialistas después de la primera guerra mundial con los que extendió el aborto y la esterilización en China, Japón -país al que hizo 7 viajes con la ayuda de la política Shidzue Katō, a quien conoció en 1920 en New York y que años después sería la fundadora de la sucursal en ese país insular, de la que luego sería la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF) iniciada y dirigida por Sanger.

También asesoró a Hitler para la extensión del aborto, esterilización, y a los países nórdicos, donde logró que se impusiera por primera vez la educación sexual pública. Dirigió la IPPF, además de a nivel global, en India, de 1952-1959. La IPPF es una empresa principalmente reductora de población, que influye mucho desde los años 50 en todo el planeta, a través de la ONU, transnacional conocida por ser cada vez más dominada y dominante contra la soberanía de las naciones en temas de sexualidad y natalidad, al punto que se puede recibir, de funcionarios públicos, la respuesta: “Lo dice la ONU”, en vez de: “Lo dice la Constitución”.

Además del estímulo económico, el referente “antropológico” que sembró Margareth Sanger a nivel mundial, para universalizar la destrucción de millones de miembros de las poblaciones embrionaria y fetal de la especie humana, no es cuidar y procurar con amor, el pleno desarrollo corporeoespiritual de cada ser humano, sino usar el sexo exclusivamente como parte de un objeto -el cuerpo-, para igualarse al hombre en poder, pagando por esto incluso el precio, según ella en ocasiones necesario en una mujer, de que la madre mate a su hija, tan mujer como ella, o a su hijo hombre.

Sanger fue la primera autora de una revista de aborto e impulsora de la investigación en anticonceptivos, y fundadora de la actual red más grande del mundo, dedicada a conseguir dinero a través de la trata de seres humanos haciendo los adictos a sensaciones sexuales (IPPF) -de la que Profamilia es sucursal en Colombia-, y trabajó en la misma línea de quienes impulsaron el informe Kissinger en Estados Unidos, logrado por el Presidente Nixon puesto en su cargo por los Rockefeller, con la ayuda de Henry Kissinger, judío que conseguía dinero delatando a los de su raza en la Alemania nazi, famoso por sus ideas genocidas.

El informe Kissinger es un plan de utilización de lo que promovía Sanger como estrategia de dominio geopolítico en el planeta, comenzando según dice el texto oficial, por 100 países y haciendo énfasis en 13, de los que uno es Colombia, porque está entre las mejores reservas naturales del planeta, que es el criterio de la selección de ese pequeño grupo.

Los que siguen a Margareth, casi todos sin conocerla, tampoco tienen en su mente la sexualidad que es biológica y espiritual, como lo es constitutivamente toda persona humana desde la concepción y durante su ciclo vital completo, porque nadie cambia de especie mientras viva y nadie mejora su espíritu sin respetar, defender, cuidar y vivir coherentemente, las leyes de la física, la química, la Biología y las morales -espirituales-, de su propia dotación, la realidad de su ser.

Margareth se expresa como si el cuerpo humano fuera un objeto vivo y su sexo una herramienta con la que la mujer domina al hombre y tiene derecho a matar a sus hijos.

En la práctica, este planteamiento, uno de los más inhumanos de la historia, se concreta en las mujeres que viven su sexo como un órgano carente de significado espiritual, reducido a lo sumo, a un recurso para estimular pulsiones emotivas que son veterinarias, incapaces si se entienden así, de aportar a la madurez afectiva del espíritu humano.

Como es frecuente en los promotores de la disminución de población por estos medios, también la Resolución Matić del Parlamento Europeo, es una promoción del mutuo y cómplice uso y abuso, estéril, biológica y espiritualmente, los “derechos sexuales y reproductivos”, una mezcla más de todos los errores que se derivan de estas premisas, con algunos aciertos, con señalamientos de que es cruel, inhumano y degradante no aprobar lo que ellos proponen, porque van contra los que sí se identifican con estas falacias, de modo que, quien no los acepte, queda estigmatizado de excluyente y el Estado debe sancionarlo. En nombre del pluralismo, aprueban la condena contra una oposición plural y basada en lo que ellos no respaldan sus afirmaciones: la evidencia científica más actual, que es de lo que jamás puede abdicar el Talento humano en Salud.

A causa de esto, la Resolución Matić del Parlamento Europeo es una estrategia de ideología insostenible racionalmente y tiránica, porque impone lo que hace daño y asfixia el pluralismo que no concede igual valor al error que al conocimiento, sino que se aplica al discernimiento de múltiples modos de obrar avanzando en el desarrollo humano.

El Coronavirus mata la vida biológica pero las ideas de Sanger, además de que causan la muerte por aborto, SIDA y otras formas y efectos de violencia en el modo e vivir la sexualidad, es excluyente de la paz y la felicidad que solo puede lograr un ser humano viviendo su sexualidad exactamente para lo que es: para amar respetando enteramente el cuerpo y el alma propio y de los demás, no con lenguajes de poder, sino de acogida incondicional, de ayuda y perdón mutuos, para continuar intentando ayudarse lealmente a hacerse mejores personas.

La libertad lo es respecto de la no sujeción a las ataduras del error y el error mayor es el desamor.

Sobre lo que hay detrás de cada afirmación en esta Resolución Matić del Parlamento Europeo, se podrían escribir decenas de tomos; el mismo texto presenta al comienzo, la ruta de productos intelectuales con que los promotores de esta modalidad ideológica de “derechos sexuales y reproductivos”, logran poco a poco, infiltrarse y mimetizarse como no atacantes, del Derecho Internacional de los Derechos Humanos en lo referente a la protección del embrión y el feto, el matrimonio de un hombre y una mujer capaces de constituir una familia fundada por un amor con el que, por su madurez afectiva, tienen con qué entregarse mutuamente de modo exclusivo y fiel, constituyendo el mejor hogar posible desde ellos, para ellos y sus hijos, y en beneficio de la sociedad.

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A todo en lo que este documento puede causar daño, el Parlamento lo denomina “derecho”, con alcances de una agresiva imposición jurídica.

Con la Resolución A9-0169/2021, el Parlamento Europeo excluye a todo ser humano al que le toque vivir dentro de los países de la Unión sus etapas de crecimiento y desarrollo embrionario y fetal, del reconocimiento del pleno derecho -incondicional- a la protección legal de su identidad, integridad, vida, salud y desarrollo completo.

Desde su concepció hasta el parto, promueven que sus madres se sientan con pleno derecho a destruir a sus hijos -también a los hombres embriones y fetos-, y que los países miembros de la Unión Europea hagan un proselitismo sistemático de esta destrucción de los más inocentes e indefensos de las nuevas generaciones, “educando” para que todos entiendan el aborto como un derecho humano fundamental, al punto que serán atacados los que invoquen la objeción de conciencia, las instituciones en las que sus miembros se nieguen a esta práctica y los países que se opongan al aborto en su legislación.

No faltó quien se diera cuenta de esto, como Margarita de la Pisa Carrión, Parlamentaria representante de España, haciendo notar, muy alegre al pasar su mano sobre su abdomen, su embarazo avanzado mientras expresó: “Es un día triste. El derecho a la vida está siendo seriamente atacado. Asumimos una gran responsabilidad con nuestro voto. Está en juego el futuro de nuestra cultura e identidad. Nada puede ser más grave que no estar a favor de la vida. Cada uno de nosotros vivimos porque, cuando fuimos concebidos, nos acogieron con generosidad.

Este informe no protege a la mujer. Degrada su dignidad, la infravalora, la somete a una falsa libertad que no le permite respetar su propio cuerpo ni el milagro de la vida que lleva consigo. También agrede el espacio más íntimo y profundo de cada uno de nosotros: nuestra conciencia.

Despojar a la mujer de su condición de mediadora de la vida violenta su corazón, desnaturaliza nuestra sociedad, la enfría. Volvamos a la cordura. Corregir es de sabios. Votemos en contra para proteger los derechos humanos.

Orientemos nuestros actos en el bien común y la vida. Y veremos cómo el nacimiento de cada bebé nos aportará la luz y el amor que renovará la esperanza en el proyecto europeo.” https://www.europarl.europa.eu/plenary/es/vod.html?mode=unit&vodLanguage=ES&playerStartTime=20210623-21:15:04&playerEndTime=20210623-21:17:16#
Margarita y la Parlamentaria polaca Jadwiga Wiśniewska, presentaron el texto de la posición minoritaria dentro del documento de la Resolución, expresando, entre otros argumentos, “Se evidencia la manipulación ideológica de los DDHH [Derechos humanos], de carácter universal e inmutable, desde una influencia internacional que socava la soberanía de las naciones, afectando a sus legislaciones.

Atenta contra la libertad, igualdad y dignidad de la mujer al contravenir su naturaleza desligando su identidad del sexo biológico.

A través del programa ideológico de género presenta una mujer aislada y victimizada. Disocia la salud de la Vida y prioriza un bienestar subjetivo que le predispone a renunciar a su fertilidad y maternidad.

Las 154 enmiendas presentadas contra el texto han procurado defender la dignidad de la mujer en respeto absoluto a la Vida y la ley natural como fundamento y garantía del ejercicio de su propia libertad y los DDHH.

Con esta Resolución ya el Parlamento Europeo no reconoce que los seres humanos necesitan y, por lo tanto, tienen pleno derecho a vivir en órganos sexuales y reproductivos de mujeres, desde su inicio porque es el entorno más sano y un ambiente de menos calidad viola su derecho fundamental a la mejor salud, al menos el tiempo necesario para que sus pulmones maduren y así puedan continuar fuera del cuerpo de sus madres, su existencia iniciada en la concepción.

En la exposición de motivos expresan: “educación sexual integral es un enfoque orientado a la educación sexual basado en los derechos y centrado en la perspectiva de género. Incluye información precisa desde el punto de vista científico sobre el desarrollo, la anatomía y la salud reproductiva de los seres humanos, así como información sobre los métodos anticonceptivos, el parto y las infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH.”

Si se pudiera expresar con una imagen, en qué queda una mujer cuando su propio entorno, desde niña, le dice que eso es “educación sexual integral” y que tiene pleno derecho, precisamente, a lo que la convierte en la peor enemiga de ella y sus hijos y en un objeto para cualquier uso, propio o ajeno, de su afectividad y sexualidad, además de transformarla jurídicamente en una “respaldada por el Estado” para tener acceso a cambiar físicamente amputando y añadiéndose, estructuras y funciones con cualquier fantasía sobre su identidad, y para creer que lo suyo no es que le enseñen el autocuidado en salud para que evite enfermarse, sino que le dicen que tiene derecho a que el Estado, cuando ella aplique semejante “educación sexual integral”, le atienda muy asépticamente, en nombre de la “salud sexual y reproductiva”, matándole a sus hijos, esterilizándola, “cambiándole de sexo”, dándole tratamiento a una o varias de las más de 30 enfermedades de transmisión sexual incluyendo SIDA, y un largo etcétera, con el que unos pocos consiguen mucho dinero, mientras en todos los países del mundo se deberían invertir esos bienes, por ejemplo, para que no mueran más niños y niños de hambre y nadie padezca enfermedades evitables y solucionables con la enseñanza de la responsabilidad en el autocuidado en salud.

Por dotación natural, no hay mujer que madure así su afectividad porque la disocia de su sexualidad y, por lo tanto, no se desarrolla como persona lo necesario para saber ser una esposa y mamá feliz, por saber ayudar a que todos en su hogar lo sean.

Con esta Resolución, imponiendo el ataque a quienes se opongan a esta supuesta “educación sexual integral”. ¿Cómo solucionar el vacío existencial de cada europea o migrante sin nacionalidad allí, que desconoce de este modo qué es ser constitutivamente mujer, en su cuerpo y su alma?

Así es como, con la Resolución A9-0169/2021, pueden esperar las mujeres en el “viejo mundo”, que las traten desde este Parlamento, que se les ha convertido en su peor amenaza para ellas, sus familias y su sociedad actual y futura.

Como decía Margarita de la Pisa Carrión, al aplicar esta Resolución, a la humanidad en Europa se le enfría el corazón y podría añadirse que en creciente invierno, con medidas de felicidad proporcionadas a su soledad egoísta, viviendo y muriendo sin estrenarse en lo que es darse por un amor real, siempre perfeccionante de todo lo humano.
Duele pensar que haya quienes vivan sin la alegría que solo es posible vivir como la experiencia de reconocerse amando de verdad, de modo constante y creciente.

En el segundo párrafo de la exposición de motivos se lee: “El presente informe llega en un momento fundamental para la Unión en el que la involución y la regresión en el ámbito de los derechos de las mujeres están ganando impulso y contribuyendo a erosionar los derechos adquiridos y a poner en peligro la salud de las mujeres.” Y más abajo afirma: “En la Unión, solo un Estado miembro no permite el aborto en ningún caso (Malta) y otro solo lo permite en circunstancias muy limitadas con tendencias muy restrictivas (Polonia).

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Lo que preocupa e insta a una respuesta firme de la Unión es la evidente involución en el ámbito de los derechos de las mujeres, dentro del cual el derecho a un aborto seguro y legal es uno de los principales objetivos de los ataques. La restricción del aborto tiene graves consecuencias.” La frase anterior es una fantasía que repiten reiteradamente los que ganan dinero con el aborto y quienes les creen.

En el metanálisis más actual y completo sobre el tema, mencionado en otros artículos de esta columna, Reardon afirma, respaldando los hallazgos del australiano Fergusson, otro de los principales investigadores a nivel mundial sobre aborto y salud mental: “Notablemente, si bien no hay disputas sobre la abundancia de investigaciones que identifican factores de riesgo, hay poca o ninguna investigación que identifique qué mujeres, si las hay, obtienen beneficios de salud mental del aborto en comparación con llevar un embarazo a término, incluso si el embarazo fue involuntario o no deseado” (p. 3) https://journals.sagepub.com/doi/pdf/10.1177/2050312118807624

¿Por qué no se quitan las demás leyes que hacen prohibiciones, con argumento de que no se hagan daño las mujeres y los hombres que las violan en la clandestinidad? Porque a quien tiene inteligencia para hacer daño, le alcanza para evitar arriesgarse a no sufrirlo, cuidarse y no hacer daño a otros, y el mal mayor para una víctima es el aborto que impide a la mujer hija o al hombre hijo, seguir viviendo porque con esta práctica se aniquila el cuerpo a un ser humano en estado de extrema inocencia e indefensión.

La mujer es capaz de elegir libremente los riesgos que asume, y la solución para prevenir que se equivoque no es decirle que tiene derecho a que le maten los hijos en un medio más higiénico, sino enseñarle a valorarse y a vivir sanamente su capacidad de amar, su sexualidad coherente con esta y su responsabilidad con los hijos -visión prospectiva porque es inteligente-, desde antes de concebirlos y mientras vivan.

En el que parece que sigue siendo el estudio más completo sobre aborto y salud mental, se lee: “Además, también es evidente que a causa de que los proveedores de atención médica no identificaran los factores de riesgo que la convirtieron en una pobre candidata al aborto, perdieron la oportunidad de ayudarla a usar su embarazo para romper un ciclo de explotación y trauma.”

Hay que poner todos los medios para que, cuanto antes, el Talento Humano en Salud vuelva a ser competente para ayudar a todas las mujeres y a sus hijos por nacer, al ritmo de la mejor investigación científica y tecnológica posible, y de los aportes de las ciencias sociales y humanísticas, que deben ser enseñadas a cada persona -hombre y mujer-, proporcionalmente, en todos los ciclos de educación formal e informal, y cultivadas responsablemente por cada uno, según las necesidades personales, familiares, sociales y de las generaciones futuras en lo que pueda preverse.

El Parlamento Europeo se convirtió, con esta Resolución, en un potente instrumento de mayor explotación y trauma para las mujeres dentro del continente, porque les enseña que “salud sexual y reproductiva integral”, es lo que en realidad las convierte en destructoras de sus hijos y en personas con serias dificultades para madurar en su afectividad y, por lo tanto, mujeres inermes ante los que, a través de las estructuras de poder y la educación sexual estatal y privada, las manipulan presentándoles lo que les hace daño, disfrazado de derecho, incluso “fundamental” en el caso del aborto.

El texto tiene abundantes desaciertos y también algunos aciertos como la promoción de la lactancia materna, pero un documento es aceptable cuando se logra que no tenga errores. En este abundan y tiene algunos evidentemente mortales y que causan mucha infelicidad a las mujeres que caigan en recursos jurídicos engañosos como este, en el que el Parlamento Europeo ataca la soberanía de los Estados de la Unión en temas profundamente antropológicos.
Tenemos que reaccionar cada uno para que, en nuestra especie, no haya quien se quede sin el goce pleno del deber cumplido y el derecho vivido, de modo que con ambos seamos mejores personas, más amadores sin exclusión alguna.
El precio es cada día más alto, por todo ser humano destruido por la ventaja creciente en poder, de estas transnacionales y la pasividad de tantos, incluyéndome, porque la medida de la responsabilidad en esto es todo lo que pueda, menos no.

La “desantropologización” mundial de la conducta sexual que llevó a cabo como instrumento de la ambición y otras deficiencias de grandes capitalistas, políticos, funcionarios públicos y la población civil, con nuestras omisiones a la oposición valiente para proteger de este daño a las familias los Estados y a la humanidad entera, actual y futura, ha causado cada vez más aliados, dejando a la mujer y con ella, a todos, muy atrás respecto a su capacidad de conocimiento, valoración, defensa y desarrollo, de lo mejor del ser que es cada humano.

En nuestra especie no se conocía un feminismo más antimujer y antihumanidad, ni de mayor cinismo.

Una mujer que encarne la Resolución Matić del Parlamento Europeo, sería un ejemplar de nuestra especie pero solo valorado como veterinario, que destruye a sus crías, una mamífera sin control, ni siquiera instintivo del que nunca se salen las demás hembras, una manipulada que vive para satisfacer sus pulsiones de placer o las de terceros más hábiles que ella, un mero cuerpo consumista de lo que le dicen, sin cuestionamientos de lo que es el “bienestar” que le prometen, una incompetente para que su obrar coincida con su ser, según su especie.

Con palabras similares a las de Rousseau, una loba que agrede al que se oponga a cualquiera de sus apetencias, fantasías de identidad y caprichos, pero adiestrada por cada vez más personas, para que no se entere del monstruo en que ha sido transformada. Un ser humano incapaz de salir de su egoísmo maquillado incluso en apretadas agendas laborales con las que produce para consumir lo que le señalan que es un “bienestar” compatible con un pequeño “kit” de obras “benéficas” que la hagan sentirse bien, como los trozos de carne al perro que entrenan.

Si alguien se indigna por lo que honestamente y con la mejor intención, concluyo sobre esa imagen, con todo cariño le preguntaría ¿Que hay en la cosmovisión que tienes de ti, distinto a cuerpo? y, si ves en ti algo más que cuerpo, ¿Cómo sería una conducta sexual coherente con esa realidad no biológica?

Valen la pena todos nuestros esfuerzos posibles -cada uno es un avance-, para que llegue a las generaciones futuras de la humanidad, acrecentado en todas, lo que la cultura ha acumulado acerca de lo más específicamente humano y cómo es que realmente nos desarrollamos a plenitud, no al ritmo ciego de “nuestros” caprichos de poder, posesión y placer, con los que nos desposeemos porque acabamos siendo incapaces de desprendernos lo necesario para desarrollarnos plenamente como personas, sino al proporcionado al bien que es cada uno, el de su propia y contundente humanidad, con sus diferencias específicas que enriquecen y consolidan la unidad de cada ser humano y su familia, sociedad y especie, desde su origen hasta el final. con el que alcanza su razón de ser.

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