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Comesaña y su manera de acabar la alegría de acompañar al DIM visitante

Por: Mauricio Correa

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Una de las alegrías que presenta el poderoso seguidor en la medida de sus posibilidades y cuando las circunstancias de orden público en un estadio lo permiten, es acompañar siempre al Deportivo Independiente Medellín en condición de visitante.

Acompañar al equipo fuera de casa es una sensación especial y agradable que genera un orgullo indescriptible que nos hace diferentes. Quizás muchas veces no lo hacemos de una manera masiva puesto que no somos moda sino un sentimiento que nos caracteriza por encima de los demás.

Infortunadamente esa alegría poco a poco la está acabando por la manera de jugar de visitante el señor Julio Avelino Comesaña. Si bien las probabilidades de perder o empatar fuera de casa aumentan considerablemente a diferencia de la condición de local, no deja de ser una ilusión arrancarle puntos a un equipo que nos recibe en su estadio. El caso es que este “Medallo” de don Julio no hace méritos para lograrlo.

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Muchas veces cuando hemos acompañado al “Rey de corazones” fuera de casa y aun perdiendo, regresamos contentos por la manera en que vimos jugar nuestro equipo puesto que se evidenció entrega, amor por la ‘sagrada’ y planteamientos tácticos que, si bien no dieron un resultado positivo, por lo menos se luchó o intento quitarle puntos al rival.

La actualidad real del “Decano” en condición de visitante es que es un equipo sin lucha, con planteamientos tácticos errados, muy predecible y totalmente diferente en juego a lo que muestra de local y eso se ha demostrado en las derrotas consecutivas frente al Patriotas Boyacá, Once Caldas y la Equidad. Rivales que en el papel y por su misma condición se les debería haber arrancado puntos,

Muchos poderosos seguidores que han acompañado en lo que va corrido de este campeonato al “Equipo del Pueblo”, han manifestado una y otra vez que Comesaña a su manera, acabó con la alegría de acompañar al DIM fuera de casa y lo más triste de todo es que es una realidad que no se puede ocultar.

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Nuevamente pasamos de la ilusión de local a la desilusión de visitante y si un equipo quiere lograr el objetivo de campeonar, es claro que este no es el camino y más cuando se pierde ante rivales del fondo de la tabla,
Si se mantiene la tendencia de don Julio, deberíamos ganarle al encopetado Junior de Barranquilla en condición de local. De no hacerlo se empezará a generar las dudas para la continuidad de un estratega que nos acabó la alegría de acompañar al DIM de visitante y más cuando jugaremos en el Nemesio Camacho ante el siempre difícil Independiente Santa Fe.

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