La Colombia que queremos, después de las marchas

Las marchas demuestran que algo no esta bien en Colombia. Se reclama por oportunidades de empleo, apoyo al emprendimiento, educación universitaria gratuita; con mayor cobertura y oferta de programas acorde con las exigencias mundiales, erradicación de la corrupción, disminución del número y salario de congresistas; diplomáticos, administraciones eficientes porque esto a su vez evita la contratación politiquera, se exige una reforma a la Policía, se reclama seriedad; claridad y justicia especialmente en temas como: salarios, impuestos justos y equitativos, liderazgo y autoridad, austeridad en el gobierno, control a cultivos ilícitos, sanción al abuso de autoridad. Es muy grave que esta imagen desfavorable se extienda a los medios de comunicación, Fecode, los entes de control y las entidades de salud.

Es clave escuchar a los a los jóvenes, ellos representan la esperanza y el futuro, están en la etapa de curiosidad, pasión, revolución y claramente sienten que las políticas estatales están desconectadas de la realidad colombiana y mundial, a ellos los mueven las ideas, no comparten la incoherencia politiquera.

Hay herramientas, pero falta voluntad real para concretar las soluciones. Existen abundantes leyes que benefician diferentes sectores, pero lamentablemente algunas sin recursos, otras sin aplicar y no pasa nada; al revisar el desempleo juvenil está en el 23,1%, es necesario materializar oportunidades e incentivos para los modelos de economía naranja, generar espacios de participación en la adopción de políticas públicas y distribución de los recursos, priorizar proyectos de cooperación internacional en materia de agroindustria, otorgar subsidios de vivienda, ampliar la cobertura en los colegios para obtener la doble titulación y así aprovechar empleos de choque, garantizar el acceso a proyectos y créditos, especialmente para tecnología, investigación, tecnificación; debemos potencializar nuestras fortalezas.

Si apenas el 10% de los jóvenes de estratos 1 y 2 tiene acceso a la educación superior en la ciudad y en los municipios de 5ª y 6ª categoría el acceso es apenas del 3%, debe insistirse en aumentar la cobertura y pertinencia priorizando programas con énfasis en programación, I+D+I, agropecuarios, ecología, Big Data, economía digital, industria etc.

La reforma tributaria que se radicará el 20 de julio deberá estar orientada por lo menos a 1. Garantizar y aumentar el ingreso solidario priorizando, madres cabeza de hogar, adultos mayores, personas en situación de discapacidad y desempleados; 2. Garantizar la educación gratuita universitaria para los colombianos de estratos 1, 2 y 3 y un pregrado por persona; 3. Garantizar recursos suficientes para priorizar programas y proyectos que generen empleo y promuevan emprendimientos de manera inmediata, 4. Aumentar el presupuesto de los ministerios de agricultura, ambiente, ciencia, cultura y deporte a los que hoy se les asignan cifras irrisorias, 5. Asignar recursos para condonar créditos del ICETEX a personas desempleadas de estratos 1,2 y 3; 6. Proteger los recursos para las pensiones la percepción de que este rubro está desfinanciado genera mucha incertidumbre en el país 7. Crear una regulación de precios a los insumos agrícolas y aportar recursos para facilitar exportaciones, 8. Aumentar impuestos al sector financiero, petrolero, minero, a las bebidas azucaradas, a los grandes capitales, a los dividendos y disminuirlos a la clase media que hoy se encuentra asfixiada, 9. Crear un impuesto adicional a las personas que tengan salarios y honorarios mayores a 20 salarios mínimos mensuales.

Erradicar la corrupción debe ser el propósito superior, propongo fortalecer las veedurías, simplificar tramites y procesos de contratación, garantizar la transparencia sistematizando la contratación, que existan grandes bancos de oferentes seleccionados y calificados por su rigurosidad técnica y que la plataforma los asignen aleatoriamente de acuerdo a los requerimientos que surjan de las necesidades de las entidades tanto públicas como privadas con condiciones claras, simples y en tiempos cortos.

Finalmente la reforma a la Policía es trascendental, la percepción de abuso de autoridad que tienen los jóvenes sobre la institución es enorme, sin embargo a muchos nos duele que estén en el ojo del huracán por cumplir su función. Lo primero es rehacer esa confianza, reconciliar actitudes y lo segundo insistir en una capacitación orientada al servicio social y a la resolución de conflictos, mejorar sus ingresos, establecer criterios de estabilidad, ascensos objetivos, y promover un régimen disciplinario riguroso y garantista del debido proceso.

Los cargos diplomáticos deben obedecer a criterios de número de colombianos en el país y posibilidades de exportación que lo justifique o de lo contrario deberán eliminarse.

Lastima que en estas marchas se infiltraron vándalos, narcoterroristas, algunos gobernantes sin ética ni autoridad, sindicatos y políticos queriendo ganar protagonismo de cara a las elecciones del 2022 que avalaron los bloqueos ilegales, daños de bienes públicos y la muerte de colombianos marchantes y policías. Ninguna muerte debió haber ocurrido. Además se vienen problemas peores pues algunos bloqueos traen quiebra de empresas, desempleo y contagios por el COVID.

Vamos a recuperar y Fortalecer el liderazgo de Antioquia.

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