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Opinión

¿Qué tan coherentes somos?

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uilton Chaverra rios Voces y pensamientos 768x430 1

En este momento el anhelo más grande que tiene la mayoría de la humanidad es que acabe ya este flagelo del COVID-19, pero ¿qué tanto hacemos para que ese sueño se haga realidad? La incoherencia nuestra es total, pues nos enojamos, nos frustramos, nos entristecemos al ver partir seres amados; paro a la vez poco nos cuidamos, se nos olvida portar el tapabocas o hacer las medidas simples, o nos da pereza, e incluso siguen apareciendo personas que niegan, que este mal exista.

Ante esa necedad, e indisciplina, es necesario que el gobierno nacional como los locales, extremen medidas, pues la misma ley ampara el cuidado general y en este caso la emergencia de salud pública debe ser la prioridad. “Que no somos niños chiquitos y que el cuidado depende cada uno” es una frase que constantemente se pronuncia, pero la realidad es que si ese gran número de personas, no les importa, o no lo toman en serio, están poniendo en riesgo a todos los demás, pues el solo hecho de salir a la calle ya nos implica un riesgo y es absolutamente claro además , que dentro de una casa no podemos estar eternamente, pues hay que salir a abastecernos de alimentos y conseguir cosas para el diario vivir, hay que salir a trabajar, hay que salir con nuestros infantes, mascotas y demás, hay que hacer vueltas en el banco y tramites que no se pueden hacer de forma virtual, o simplemente hay que salir a rebuscar un sustento.

Pero pensemos un momento que si en la calle hay desorden en el autocuidado, por más juiciosos que algunos seamos, el riego se triplica y eso es lo que debemos identificar con claridad, hoy día nos encontramos con gente, sobretodo adultos mayores, que sin salir de su casa por el miedo a la pandemia, terminaron en una UCI, o peor, fallecidos porque los contaminaron en su propio hogar.

Curiosamente en estos quince días, me deja impresionado la cantidad de personas que me han confesado telefónicamente, que tienen COVI por auto diagnóstico y que se quedaron aislados en su casa, pero que no se hicieron prueba, porque la EPS no les responde nada y no tienen los recursos con que hacerse la prueba, pero ante los síntomas, muchos de ellos decidieron aislarse, lo que hace que los reportes, no necesariamente, obedezcan a una realidad completa y se me viene a la mente la pregunta… y los que son asintomáticos qué? Y los que tienen los síntomas, pero están por las calles libremente qué?

Es por eso que llamo la atención para que las autoridades redoblen esfuerzos, sancionando y llamando la atención permanente a todos los ciudadanos, a que las secretarias de salud y hospitales reafirmen el compromiso con los cercos epidemiológicos para familiares y allegados de quienes salieron positivos, a que hoy no permitamos, ni hagamos parte de las aglomeraciones, a que pongamos nuestra vos de protesta cuando el transporte público exceda su capacidad, a que como ciudadanos le llamemos la atención a ese inmenso grupo de indisciplinados, a que no creamos que porque en las noticias dicen que ya viene la vacuna, pensemos que al otro día ya no va a estar este mortal virus, pues será un proceso largo y habrá otra batalla y es con los escépticos, que les dará miedo colocársela, pues en todo ese proceso seguirán muriendo muchas personas.

Cuando nos toca a un ser querido desafortunadamente, es el momento donde percibimos el todo, esto va para largo, pero contribuyamos unidos, para que sea menos largo, no seamos indiferentes, tengamos actitud crítica y de llamado de atención constante, no dejemos que los instrumentos de desinfección, se vuelvan solo decoración del paisaje, pues a diferencia del principio de la pandemia ya permanecen llenos porque pocos los usan; o la desinfección en casa para las bolsas, alimentos, bebidas, ropa y zapatos que tiende a desaparecer, sabiendo que al revés, ya en chile, es decir muy cerca, hay una cepa más poderosa y fortalecida que la anterior. Ojalá estas palabras nos ayuden un poco para nuestra reflexión personal, Mucha fortaleza y mucha fe.

La opinión del autor de este espacio no compromete la línea editorial de Minuto30.com
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