Centrar la atención en el paciente ayuda a eliminar desigualdades en la salud

El rector de la Universidad Isalud de Argentina, Rubén Torres. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda
El rector de la Universidad Isalud de Argentina, Rubén Torres. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

Centrar la atención en el paciente es esencial para reducir las brechas en el acceso a la atención y tratamientos del cáncer de mama en América Latina, coincidieron este jueves varios especialistas.

El doctor Rubén Torres, rector de la Universidad Isalud y ex superintendente de Servicios de Salud de la Nación de Argentina, dijo a Efe que es urgente ponderar al paciente y sus necesidades para que la inequidad en temas de salud sea menor.

“Vivimos en el continente más desigual del planeta donde la innovación llega a los más ricos y la zona en la que vive un individuo es la diferencia entre la vida y la muerte. Eso tiene que cambiar”, admitió el experto.

Tras su participación en el Roche Press Day, dedicado a la formación de periodistas latinoamericanos en temas de salud, Torres dijo que en Latinoamérica se ha dejado fuera de la agenda a los pacientes, cuando la salud “no es solo un mecanismo de servicio de los ciudadanos, sino un elemento de desarrollo fundamental del país”, indicó.

Agregó que, de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Isalud en 45 países de bajos y medianos ingresos de América Latina, solo el 24 % de la gente cree que el sistema funciona bien.

Esto, dijo, significa un reto para los sistemas de salud porque “se debe plantear una atención centrada en el paciente, como en Europa donde se cumple con la equidad absoluta”.

En Latinoamérica, señaló, países como Uruguay y Costa Rica han apuntado a esta lógica y la clave ha sido seguir las recomendaciones comunes, las cuales deben adaptarse a los realidades de cada país.

Detalló que los países deben tratar de reducir la segmentación, es decir, que no haya fuentes de financiamiento diversas y evitar la fragmentación, que se traduce en que los servicios de salud trabajen en conjunto.

Aunado a ello, aseveró, se debe mejorar el modelo de gestión: “se trata de desinvertir, lo que quiere decir que los recursos se gasten en algo que verdaderamente sirva al paciente”.

El problema, dijo, no es que los países sean pobres, sino que no se toman las decisiones políticas correctas.

Maira Caleffi, médica mastóloga y presidenta voluntaria de la Federación Brasileña de Instituciones Filantrópicas de Cáncer de Mama (FEMAMA), dijo que de alguna manera esto está cambiando gracias, en gran medida, a que el paciente se ha hecho consciente de su papel en esta ecuación.

“Antes eso era una utopía, pero ahora los vemos más involucrados. Creo que se han dado cuenta que los gestores se van cuando cambian los gobiernos, los médicos también, pero ellos seguirán ahí”, indicó.

Iniciativas como el City Cancer Challenge, que busca una amplia participación de instituciones públicas en la lucha contra esta enfermedad, también ha sido entender las necesidades del paciente.

Para ello, se han realizado estudios clínicos que han demostrado que muchas veces el paciente prefiere tratamientos que quizá son más dolorosos pero no implican perder horas valiosas para pasar con su familia y regresar a sus trabajos.

“Hemos perdido un poco de foco al paciente. Sabemos que en América Latina entre 30 y 40 % de los gastos en salud corresponde a gastos administrativos que no los benefician”, indicó la doctora Clara Horsburgh, gerente médica de Roche Argentina.

Señaló que la transformación digital es una gran oportunidad para escuchar la voz del paciente y evitar errores.

“Por ejemplo, al tener datos electrónicos de los enfermos no hay confusión por la famosa letra de doctor, además de que la telemedicina sirve para atender a distancia”, aseveró.

Dijo que poner el foco en el paciente, puede ayudar a reducir ineficiencias, evitar malgastar y ahorrar dinero que se puede invertir en aquello que aporta verdadero valor al enfermo.

Finalmente, Wilson Merino, Coordinador Nacional del Acuerdo contra el Cáncer en Ecuador, dijo que es necesario que los pacientes se empoderen y se vuelvan actores que incidan en las políticas públicas.

“Es necesario que se resignifique la política, que se debata, se creen consensos en beneficio de todos y ahí el paciente juega un papel fundamental para ayudar a buscar soluciones”, concluyó. Sao Paulo (Brasil), 4 jul (EFE)