'El Cirirí'

Cara gana el “ciego”; sello pierde la justicia

Por Francisco Javier Saldarriaga A.

Eso de las objeciones a la Ley Estatutaria de la JEP (Tiene muchas acepciones esta sigla) se está convirtiendo en un sainete orquestado por los muchos conflictos de intereses que se juegan en ese episodio de la historia reciente de Colombia, que nos tiene en un estado casi catatónico por lo que sucede, en especial con la justicia pues de tiempo atrás venimos de escándalo en escándalo con jueces vendiendo fallos, narcoterroristas en los cuerpos legislativos, delincuentes pillados in fraganti liberados, como esos vándalos que atacan a la fuerza pública, hacen daños en bien ajeno y pintan grafitis en las fachadas de joyas arquitectónicas promoviendo asesinatos de policías y políticos. Eso es solo un abrebocas del estado de la aplicación de justicia.

Tenemos un camaleón que ha jugado con la credibilidad del pueblo sin cumplir para nada con sus compromisos, que participó activamente en la conclusión del proceso de impunidad de la Habana. Allí este empalagoso individuo con su lagartería en todo su furor consiguió seducir a tirios y troyanos de las bondades de la refrendación de los acuerdos por medio del plebiscito, que, realizado el 2 de octubre de 2016 negó la validez de los acuerdos incluido claro está, ese engendro demoníaco de la JEP.

Es importante recordar las declaraciones del jefe negociador del gobierno de ese entonces: “si gana el NO, no hay acuerdo” y a pesar de esta realidad el royoso ese participó muy activamente en la confección del mayor fraude a la democracia con el conejo que la hicieron al Pueblo.

“El No ganó en las urnas, pero asegura que no ganó en la práctica. Aunque Santos –la misma noche del resultado- convocó a las fuerzas políticas vencedoras para abrir un espacio de diálogo, el mismo Uribe aseguró que Santos le hizo ‘conejo’ a la decisión popular porque sus reclamos no fueron atendidos ni incluidos, y que el acuerdo firmado en el Teatro Colón no acogió la propuesta de los ganadores. “La consecuencia obvia (del triunfo del No) era que no se debían implementar los acuerdos porque fueron negados por el pueblo. Pero el presidente Santos se pasó por la galleta los resultados. Al final la consecuencia del triunfo del No terminó siendo la trampa a la democracia que le hicieron Santos y sus aliados en la corte y en el Congreso”, explicó a SEMANA el exviceministro Rafael Nieto Loaiza” Revista Semana dos años después de la victoria del NO. (Subrayados nuestros) Ahora quienes ganan deben suplicar para que sea reconocido y aceptado su triunfo “Puede leer: “Escuchar no es renegociar”: promotores del Sí” Misma edición.

“La diferencia entre Iván Cepeda y Timochenco, es que el primero ya ha estado en todas las cárceles de Colombia” Crisanto Vargas. Ese primero también ha visitado algunas del extranjero ofreciendo beneficios a reclusos para que mientan enlodando a Uribe, pero nuestros jueces hacen oídos sordos a esas pruebas y es que los involucran pues hacen parte del tinglado que quieren montar para acabar con el liderazgo ganado a pulso por el gran colombiano. El Cepeda ese tiene a su esposa devengando en la JEP, organismo que no debiera tener vida debido al resultado del 2 de octubre. Esa teta no la puede perder y como buen comunista quiere sacarle el máximo jugo al estado sin tener que trabajar.

Ese par de exponentes de la corrupción rampante son los raspachines que ahora quieren a toda costa negar en el Senado las objeciones que hizo el PRESIDENTE a esa ley estatutaria que nunca debió ver la luz. Aceptando la existencia de ese órgano judicial a pesar de su ilegitimidad y cuyo objeto es conseguir la impunidad al narcoterrorismo, los primeros que deberían declararse impedidos son ellos pues sus intereses son manifiestos y ciertos. Pero a la usanza de los victimarios que defienden, prefieren convertirse en víctimas y señalar sin reato a otros para intentar pasar de agache. Tramposos irrecuperables para el principio de la lealtad.

Los mafiosos del congreso quieren a toda costa impedir la extradición de cualquier narcotraficante que se someta a la JEP. Ya intentaron algunos colados y ahora quieren que el supuesto ciego acepte cargos en la JEP y en aras de conseguir una verdad acomodada y mentirosa, impedir que sea enviado a una cárcel en donde sus privilegios desaparecerán y será un reo más.

Postre: Las objeciones serán un testimonio de lo que pudo haber sido el principio de la recuperación de la dignidad, la moral y el respeto a la democracia en Colombia. Posiblemente ganen los que motivados por ambiciones personales que priman sobre el bienestar general del pueblo, están del lado incorrecto de la historia. Son traidores per se y en su esencia no saben hacer otra cosa.



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