Moscú, 23 nov (EFE).- La ausencia de Armenia empañó hoy la cumbre de la alianza militar postsoviética, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), que abogó por reforzar la seguridad en el seno del bloque, que ha denunciado el avance de la OTAN hacia sus fronteras.
El primer ministro armenio, Nikol Pashinián, no acudió a la cita en Minsk después de criticar duramente a la OTSC por abandonar a su país ante "la agresión" por parte de un país que no es miembro del grupo, Azerbaiyán.
Al tiempo que acusó a la OTSC de preferir a un socio que a un aliado, Armenia ha estrechado los lazos políticos y militares con EEUU y la Unión Europea, lo que ha indignado sobremanera al Kremlin.
Hace un año, en la cumbre del bloque postsoviético en Ereván, Pashinián ya se había negado a firmar la declaración final.
Tensiones por Armenia
"Hemos llegado a la conclusión de que problemas siempre los ha habido y los habrá. Si queremos solucionarlos, entonces hay que hacerlo en la mesa de negociaciones y no realizar desplantes sin motivo", dijo hoy Alexandr Lukashenko, presidente bielorruso, anfitrión de la cumbre.
Lukashenko no dudó en denunciar "el carácter provocador" de las afirmaciones de "algunos socios" que consideró "un regalo" para los países que se oponen al fortalecimiento de la alianza militar liderada por Rusia.
La disolución de la autoproclamada república de Nagorno Karabaj tras la derrota militar ante el ejército azerbaiyano en septiembre, ha agravado las tensiones por Armenia en el espacio postsoviético.
El propio subjefe del comité de relaciones con el espacio postsoviético de la Duma o cámara de diputados rusa, Konstantín Zatulin, recordó que Armenia compró armamento a Rusia, pero que ésta aún no se las ha suministrado debido a la campaña militar en Ucrania.
De hecho, pese a las advertencias de Moscú, Armenia también ha decidido ratificar el tratado fundacional de la Corte Penal Internacional (CPI), que emitió una orden de arresto contra el jefe del Kremlin, Vladímir Putin, por crímenes de guerra en Ucrania.
Con todo, el Ministerio de Exteriores de Armenia negó hoy que sobre la mesa figure la salida del país de la OTSC o el cierre de la base militar rusa.
"Naturalmente, existen discrepancias sobre ciertos asuntos. Seguimos trabajando en ellos", aseguró el jueves Mnatsakán Safarián, viceministro de Exteriores armenio, en rueda de prensa.
El Kremlin no le cierra la puerta a su aliado
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, lamentó en declaraciones a la televisión la ausencia de Pashinián, aunque matizó que "la OTSC está interesada en que Armenia siga participando".
"Esperamos que Armenia no cambie el vector de su política exterior y siga siendo nuestro aliado, nuestro socio estratégico", aseveró.
Mientras, el asesor presidencial para asuntos internacionales, Yuri Ushakov, expresó su confianza en que Armenia sí acuda a la reunión informal de final de año en San Petersburgo entre los líderes de la Comunidad de Estados Independientes.
Y es que el país caucásico asumirá el próximo año la presidencia de la Unión Económica Eurasiática, recordó.
"Creo que Pashinián vendrá a recibir el testigo de Putin", afirmó.
Defensa antiaérea unificada
A su vez, el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, destacó que la preparación del sistema de seguridad de la OTSC "es bastante alta".
Y añadió que Rusia hace "todo lo posible" para reforzar el sistema unificado de defensa antiaérea "teniendo en cuenta la experiencia de la operación militar especial" en Ucrania.
Con ese fin, esta semana Putin desveló haber suministrado a Tayikistán, que comparte más de 1.300 kilómetros de frontera con Afganistán, ocho baterías de defensa antiaérea S-300.
Mientras, Lukashenko aseguró que "es necesario encontrar nuevas soluciones para fortalecer la seguridad de nuestros países" y que la OTSC "un elemento inalienable" para garantizar la seguridad "de la región eurasiática en su conjunto".
Al respecto, recordó que Minsk ha recibido armas nucleares tácticas rusas para defenderse de la OTAN, que decidió ampliarse al este justo cuando Bielorrusia se deshizo de su arsenal soviético a final del siglo XX.
"Lo repito por enésima vez, no amenazamos a nadie. Simplemente aprendemos de la conocida como etiqueta diplomática de aquellos que convirtieron en tendencia el lenguaje de la fuerza. Es la realidad actual. Sólo la posesión de potentes armas nucleares garantiza la seguridad en la región y da derecho de voto en la arena internacional", afirmó.
Tokáyev propuso como una de las prioridades para la presidencia kazaja en 2024 la aprobación de leyes que permitan el despliegue de las fuerzas colectivas de la OTSC y el tránsito libre de contingentes militares, incluida la aviación militar.
Por: (EFE)
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