Tras el juicio de uno de los homicidas de Sam Poss, un joven de 18 años de edad que fue cruelmente asesinado en octubre del 2016, se conoció la macabra historia del asesinato.
Según comentó el homicida, que cuando cometió el crimen tenía tan solo 17 años, él y un amigo decidieron realizar un pacto de suicida, pues ambos tenían suficientes problemas en su vida y estaban atravesando por una etapa de depresión. Así que decidieron suicidarse juntos, pero antes de acabar con sus propias vidas, ambos queria sentir la sensación de cometer un homicidio, confesó el acusado.
El acusado identificado como Dakota White dijo que eligieron asesinar a Sam casi al azar, pues ellos sabían que era un “buen joven” y sería fácil de atraer. Los homicidas citaron a su víctima pidiéndole ayuda para unos juegos de computadora.
Lo citaron en la casa de los abuelos de White y allí uno de ellos lo ahorcaba con un cable, mientras que el otro le propinaba puñaladas por todo el cuerpo. Luego de acabar con su vida, tomaron el cadáver y lo abandonaron en medio del bosque.
“Todo se reducía a ver cómo se siente matar a alguien antes de matarnos. No vimos ninguna razón para no hacerlo, estábamos a punto de morir, ¿qué nos importaba?”, dijo en su confesión grabada, de acuerdo con The Washington Post.
Los medios estadounidenses recogieron que White había manifestado en redes sociales su intención de asesinar a alguien, sin embargo nadie lo tomó enserio: “”No me importaría tomar un cuchillo, meterlo en la garganta de alguien y solo verlo asfixiarse con su propia sangre hasta que muera”.
En otra de las publicaciones que hacía en su cuenta de Facebook, dijo: “¿Quién podría amarte sino el moho que brota de tu frío y triste cadáver?”
- Compartir:
- Compartir en Facebook
- Compartir en X (Twitter)
- Compartir en WhatsApp
- Comentarios