Resumen: Diego Acevedo Garzón fue atacado con arma de fuego hacia las 8:30 de la noche de este miércoles en el sector Caneyes. Aunque intentaron auxiliarlo y trasladarlo de urgencia hacia el Hospital Universitario de Santander, falleció antes de ingresar a la sala de emergencias.
Minuto30.com .- Una nueva acción sicarial contra el cuerpo de custodia y vigilancia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) sacudió el área metropolitana de Bucaramanga en la noche de este miércoles 14 de octubre de 2026. El dragoneante Diego Acevedo Garzón, quien prestaba sus servicios en la Penitenciaría de Alta y Mediana Seguridad de Palogordo, ubicada en el municipio de Girón, fue víctima de un atentado con arma de fuego perpetrado en el momento en que se encontraba en un establecimiento de comercio de su propiedad.
Pese a los esfuerzos de allegados y organismos de socorro que intentaron remitirlo hacia el Hospital Universitario de Santander (HUS), el uniformado perdió los signos vitales durante el trayecto, confirmándose su fallecimiento minutos después. La Policía Metropolitana de Bucaramanga y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación abrieron una indagación prioritaria para esclarecer si el homicidio obedece a represalias vinculadas a sus funciones carcelarias o a su actividad comercial.
El ataque sicarial en el sector Caneyes
Los hechos se registraron aproximadamente a las 8:30 p. m. en el sector conocido como Caneyes, un concurrido corredor comercial y residencial en jurisdicción del municipio de Girón. Según las versiones preliminares recopiladas por las patrullas policiales, Acevedo Garzón se encontraba en el interior del restaurante «Sabor Argentino», local gastronómico del cual era propietario además de su ejercicio profesional en el sistema carcelario.
De manera intempestiva, sujetos armados arribaron al establecimiento y, sin mediar palabra, dispararon en repetidas ocasiones contra la integridad del funcionario penitenciario:
Momentos de zozobra: El ataque desató el pánico entre los clientes, empleados y transeúntes del sector, mientras los agresores emprendían la huida con rumbo desconocido a bordo de un automotor.
Intento de traslado urgente: Al constatar que el dragoneante yacía malherido en el suelo pero aún contaba con signos vitales, personas del sector procedieron a subirlo a un vehículo particular para acelerar su remisión hacia el Hospital Universitario de Santander (HUS) en la capital del departamento.
Muerte en trayecto: No obstante, las heridas causadas por los impactos de proyectil en órganos vitales provocaron una severa pérdida hemodinámica, certificándose su muerte durante el desplazamiento, justo antes de que el vehículo lograra cruzar los accesos de urgencias del complejo hospitalario.
Doble hipótesis investigativa: labor penitenciaria o extorsión comercial
La condición dual de la víctima como servidor público del Inpec y comerciante activo en Girón marca los dos rumbos prioritarios en las tareas investigativas que adelanta la seccional de policía judicial:
Vínculo con el penal de Palogordo: La cárcel de Girón es uno de los centros de máxima seguridad más estrictos del nororiente colombiano, donde purgan condena peligrosos cabecillas de estructuras criminales, bandas dedicadas a la extorsión carcelaria y redes del narcotráfico. Los agentes indagan si Acevedo Garzón había sido objeto de amenazas directas, retaliaciones por traslados de internos o exigencias delictivas al interior de los patios del penal.
Actividad comercial y posible extorsión: Por otro lado, no se descarta que el crimen esté ligado a la delincuencia común o bandas de microtráfico que exigen el pago de extorsiones bajo la modalidad de «vacunas» a los propietarios de restaurantes y negocios en el sector de Caneyes y el casco urbano de Girón.
Crece la alerta en los sindicatos del Inpec por atentados a guardianes
El crimen de Diego Acevedo Garzón reaviva la honda preocupación de los sindicatos de trabajadores penitenciarios en Santander y en todo el país. Durante el último año, diversas organizaciones gremiales han denunciado la sistematicidad con la que se atenta contra la vida de los guardianes fuera de sus horarios de servicio:
Exigencia de medidas de protección: Voceros sindicales reiteraron el llamado a la Dirección General del Inpec, al Ministerio de Justicia y a la Unidad Nacional de Protección (UNP) para que se agilicen los estudios de nivel de riesgo y se otorguen esquemas de seguridad individuales a los funcionarios que laboran en cárceles de alta seguridad como Palogordo.
Declaración de emergencia carcelaria: Los gremios han insistido en que las bandas del crimen organizado han convertido a los guardianes en objetivos militares mediante modalidades de «plan pistola» para presionar privilegios o frenar los operativos de requisa y decomiso de celulares en las celdas.
Plan candado y recolección de pruebas balísticas
Tras confirmarse el deceso del funcionario, la Policía Metropolitana de Bucaramanga activó un plan candado en los accesos viales que comunican a Girón con Bucaramanga, Floridablanca y Lebrija, verificando vehículos sospechosos y motociclistas.
Peritos forenses del CTI realizaron la inspección técnica al cadáver en las instalaciones del centro asistencial y posteriormente acudieron a la escena del crimen en el restaurante Sabor Argentino para recolectar vainillas servidas, testimonios presenciales y registros de las cámaras de seguridad públicas y privadas del sector de Caneyes. Las autoridades pidieron la colaboración de la ciudadanía para que entregue información que permita individualizar y llevar ante la justicia a los responsables de este nuevo atentado contra la institucionalidad penitenciaria.
- Compartir:
- Compartir en Facebook
- Compartir en X (Twitter)
- Compartir en WhatsApp
- Comentarios