'El Cirirí'

Aquí es diciendo y haciendo

Por: Francisco Javier Saldarriaga

La actitud ante una idea es determinante para el futuro de la misma.

Si desde su formulación se le buscan peros, es muy factible que nunca se materialice y muera como otras tantas que nunca vieron la luz de un inicio o se abortaron en su gestación.
Esa actitud es muy frecuente en las mentes subdesarrolladas que a duras penas alcanzaron a completar unos pocos estudios, se graduaron a calzas prietas, o simplemente pasaron por las aulas sin estrenar el cerebro y se quedaron con lo poco que lograron aprender de las trampas y uno que otro comentario de un profesor que les llamó la atención.

Lo peor es que esos individuos tienen la posibilidad de encontrar un problema a cada solución y como su mente está orientada al no hacer puesto que lo contrario les origina mucho esfuerzo, son los primeros en bombardear cualquier iniciativa que los saque se su estado de confort. Para ellos prima. “Toda la vida lo hemos hecho así y vea como estamos, entonces para qué cambiar”.

En estos días en un periódico local leí unas pocas líneas de una columnista que me llamaron la atención por lo chuecas en su contenido. En ellas manifestaba desagrado por decir lo menos, sobre las ejecutorias que para casi todos los antioqueños han sido motivo de orgullo como son el ferrocarril de Antioquia, el túnel de la Quiebra, el Metro, los cables, el tranvía, las hidroléctricas incluida Hidroituango, y el túnel que hoy se inaugura y su dolor era que esas megaobras había que pagarlas con recursos de los antioqueños y uno que otro aporte del gobierno central. A ese tipo de personas le dan cabida para escarbar e intentar dañar esos sentimientos satisfactorios y en verdad son tóxicas y entorpecedoras de profesión, Son como las vacas muertas que se convirtieron en mamertos.

La topografía del departamento trae grandes retos y a su vez ha impulsado a convertir en ventajas lo que para muchos otros puede ser un obstáculo insalvable. Las montañas se convierten en elementos importantes para las grandes presas que surten de energía eléctrica a la nación, hay inteligencia para sortear las dificultades y estas se convertimos en hitos de progreso puesto que no se acepta el estatus quo como algo permanente.

Aquí se inició la industrialización del país, se crearon los grandes gremios, las cadenas radiales y siempre ha sido esta región un faro para el resto de la nación. Aquí hay abundancia de ideas y multitud de emprendedores que las cristalizan. De ahí que las malas horas han servido para salir como el Ave Fénix de las cenizas y de ser la capital del cartel de Medellín se pasó a ser la ciudad colombiana con mayor reconocimiento internacional en lo que tiene que ver con resiliencia. Posiblemente hay otras que se reconocen para el turismo o por ser la capital, pero su progreso nunca ha estado a la altura de sus necesidades y allí la corrupción es alarmante. En unas sus mandatarios se cambian con mucha frecuencia, en otras se dejan convencer de los promeseros populistas pero en ellas los programas de gobierno son inmediatistas y de coyuntura.

Para ellos impera máximo, el mediano plazo.

Insistir, persistir y nunca desistir es una máxima que ha llevado a los antioqueños a tener lo que tienen y los mandatarios que eligen se sienten obligados por sus ancestros, los coterráneos y los coetáneos a cumplir y a ejecutar lo que prometen.

Claro que hay baches en esa dinámica y han sido un tropiezo más pero con fortuna se han superado.

Hoy hay candidatos tanto para la gobernación como para las alcaldías que no son dignos representantes de la idiosincrasia antioqueña pues se han dejado permear de costumbres dañinas y corruptoras. Uno de ellos quiere repetir gobernación y en verdad este individuo no tiene ni la idoneidad ni el carisma para merecer de nuevo esa dignidad. Tiene colección de avales de partidos en desgracia y apoyos de parlamentarios traidores a las ideas y que los mueve el “Quienes vamos ganando”. A su alrededor se siente el olor de la cebolla y este muy posiblemente originará muchas lágrimas en el futuro en caso de que acceda nuevamente, al primer cargo departamental.



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