Gorgona, la isla que a mediados del siglo pasado era considerada el penal de máxima seguridad de nuestro país a donde eran enviados los delincuentes más peligrosos de Colombia y que, desde 1984, fue convertido en parque nacional natural por la riqueza natural que guarda en el pacífico sur, hoy volvió al primer plano de la atención nacional.
La razón, el aval del Gobierno Nacional para montar allí una estación de guardacostas de la Armada Nacional e Instalar un radar de vigilancia y control marítimo, lo que de acuerdo con colectivos ecologistas e investigadores científicos, rompe el equilibrio del ecosistema de la isla y de su área de influencia, es decir, provocaría un crimen ecológico que pone en riesgo la inmensa riqueza de flora y fauna del tesoro natural que representa su conservación.
Desde hace más de 10 años los distintos Gobierno han intentado llevar a cabo diferentes planes de intervención de la isla, calificada por expertos internacionales como la cuna de algunas especies de ballenas que llegan a Gorgona a parir sus crías, así como de delfines y distintas clases de peces, pero la acción de colectivos ambientalistas en los que se integran biólogos, científicos, buzos, conservacionistas y hasta la comunidad ancestral, se han opuesto a que sea tocado el tesoro natural que significan los 26 kilómetros cuadrados de la porción terrestre y su área de influencia.
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Desde finales de 2022 la organización salvemos Gorgona presentó una acción popular ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, autoridad judicial que ordenó la practica de un peritaje ambientalista que le permitiera decidir en relación con las intenciones gubernamentales, militares propiamente dichas, y la conservación de la reserva que constituye el parque nacional natural y su riqueza marina.
Dialogamos con Andrés Pachón, uno de los líderes del Comité Salvemos Gorgona, quien esboza las múltiples razones por las cuales no se debe intervenir la isla, incluso, más allá de consideraciones ecologistas llegando a señalar afectaciones sociales, políticas y de soberanía, a su juicio graves para el país, para la región y para el planeta.
2024-02-17