Esta es la postura que reiteró el vicerrector de la Universidad Nacional Sede Medellín, Carlos Alfredo Salazar, sobre la polémica que se ha desatado ante la exigencia del Municipio de utilizar un predio de la Institución para la segunda fase de ampliación de la carrera 80.

Foto: Google Maps
“En la primera fase de ampliación de la carrera 80 en el 2011, el municipio hizo una oferta de compra de unas fajas de terreno de su propiedad. El área vendida le representó a la Institución 1.664 millones de pesos y ese es, precisamente, uno de los argumentos para afirmar que en este momento debe ser igual”, puntualizó el directivo.
El problema principal no es el porcentaje de área, ya que el núcleo en el sector de Robledo tiene aproximadamente nueve hectáreas, sino la afectación de los accesos a la Facultad de Minas, como ocurrió la primera vez. El vicerrector Salazar explica que con la primera etapa se perturbó el ingreso directo al bloque M2, y ahora es necesario subir una cuadra adicional y hacer un giro en “U”, en una zona con alto flujo vehicular.
Con la nueva obra se desconoce qué otras alteraciones se causarán. “Hasta el momento no tenemos información oficial del proyecto y cómo afectaría a la U.N. Suponemos que, una vez se realice, tendríamos que hacer inversiones para que no se perturbe el ingreso al núcleo. Si además no nos pagan los terrenos, dichos gastos tendrían que ser con recursos de la Institución”, afirma el vicerrector.
Antecedentes

Foto: Google Maps
El 14 de enero de 2014, la rectoría de la U.N. recibió un aviso por parte del Municipio de Medellín, sobre el inicio de las diligencias a través de las cuales se pretendía adquirir los terrenos por enajenación voluntaria o por expropiación, lo cual se formalizó mediante un acto administrativo (SSAA-ADQ1264 del 18 de diciembre de 2013), acompañado por una oferta de compra.
Es así como, luego de un avalúo realizado por Catastro municipal, se hizo una propuesta para comprar 4.614,79 metros cuadrados ubicados en el sector de Robledo (en el mismo lugar de influencia donde antes se habían negociado otras fajas del terreno) por valor de 1.969 millones de pesos.
Sin embargo, después de que la Universidad revisó las afectaciones que podría sufrir el campus en movilidad e impacto ambiental y además de evaluar la remuneración ofrecida, se solicitó al Municipio conocer el proyecto y la magnitud de las intervenciones, lo cual no ha sucedido oficialmente a la fecha.
Cuatro meses más tarde, los directivos de la U.N. Sede Medellín fueron notificados a través de una solicitud verbal de ceder gratuitamente los predios, aduciendo que había sido un error de la administración presentar una oferta de compra, con el argumento de que hacía parte de una obligación urbanística adquirida por el trámite hecho en la Curaduría Cuarta en el año 2009, para la construcción del denominado edificio de Materiales (M17), en el núcleo Robledo.
Tal permiso implicaba por parte de la Sede Medellín, según interpretación subjetiva del Municipio, entregar, sin ninguna contraprestación, terrenos para la construcción de vías, explica el jefe de la Oficina Jurídica de la Institución, Luis Fernando Giraldo.
Tras varios procedimientos, la U.N. Sede Medellín requirió, por parte de dicha curaduría, un pronunciamiento sobre este argumento, el cual fue respondido mediante el oficio C4-2391-CO-17160-2014 del 11 de septiembre de 2014, en el que se afirmaba que “el proyecto adelantado (en 2009) no implicaba considerar vías obligadas”.
Dentro de la respuesta de la Universidad a esta revocatoria se consignó que, a pesar de la claridad contenida en el Artículo 300 del Acuerdo Municipal 476 de 2006, al que el Municipio hace referencia, es solo aplicable a los casos de urbanización de un terreno. No obstante, para el caso en concreto, la Resolución C4-3773 de 2009 por medio de la cual se radicó la licencia de construcción del Laboratorio de Materiales, en estricto sentido, no requirió de una licencia de urbanización, toda vez que estas instituciones son consideradas “equipamientos de ciudad”.
Cumpliéndose durante meses la tramitología y el intercambio de documentos exigidos entre el Municipio y la Universidad, solo hasta el pasado 9 de enero se formalizó una solicitud emitida desde el ente territorial (de forma verbal en diciembre), para la entrega anticipada del predio, aún sin tenerse claro el veredicto del pago o no del mismo.
Los impactos
Debido a que la Institución inició actividades el pasado 19 de enero, dicha solicitud se encuentra en estudio, de acuerdo con lo manifestado por el vicerrector Carlos Alfredo Salazar, quien además insistió en que esperan que el Municipio pague el valor del predio como ocurrió hace algunos años en la misma zona.
Finalmente, el profesor Salazar subraya que la Universidad Nacional entiende la importancia de la obra para mejorar la movilidad de la zona y no se opone. Sin embargo, considera sin sentido la no retribución por los predios, más aún cuando existe un acto administrativo de oferta, vigente y válido. Unimedios
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