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Opinión

Al mejor estilo de la guerra

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Santiago Sierra

Todavía no es medio día en Francia y el consejo de redacción del periódico satírico Charlie Hebdo se reúne para concretar su próxima publicación. Es 7 de enero de 2015, todo marcha con tranquilidad en la capital “democrática” del mundo. Tan “demócrata” es, que permite la burla a religiones y cultos con las que comparte su territorio. Pero, la pacifica mañana termina con los disparos de fusil AK- 47 que interrumpen la junta de la próxima edición del medio de comunicación y la vida de los periodistas-caricaturistas.

Santiago Sierra

El sistema político francés que se ha denominado cuna de la “democracia mundial”, logró aunar la fuerza de millones de ciudadanos franceses, en una gran marcha nacional de rechazo al terrorismo; aunque “sutilmente” legitimaron las expresiones del medio de comunicación con la frase “Todos somos Charlie”. Decenas de jefes de Estado e importantes dirigentes políticos de todo el mundo se unieron en contra de la masacre en Paris. Y de inmediato dejaron una clara muestra de oposición al acto terrorista de hace una semana, pero además exhibieron en su máxima expresión el sentimiento xenófobo al mundo oriental. Al mejor estilo de la Europa de 1930.

Según la inteligencia francesa los hermanos Kouchi fueron quienes perpetraron el acto terrorista en el que murieron 12 personas en Paris, son de origen Musulmán, pero no se sabe más. Estados Unidos se ha aventurado a hablar del prontuario de los hermanos, señalándolos de ser miembros del Estado Islámico, y pertenecer a una facción terrorista de éste.

¿Y dónde queda el Estado Islámico? Para sorpresa de muchos, dicho Estado no solo tiene población y poder de armas, también tiene territorio, copando amplias e importantes ciudades de Iraq y Siria; además cuentan con un soberano que se ha hecho llamar inesperadamente para el mundo de occidente: El Califa (sucesor de Mahoma). Tras la muerte de Mahoma en el año 632, hasta 1924 fueron considerados califas quienes le sucedieron como cabeza de la comunidad de musulmanes. Hacía 90 años no sucedía una proclamación de estas.

El nuevo Califa de la religión musulmana, es doctorado en estudios del Islam de Bagdad, y su alias es: Al-Baghadi. Fue cercano a Osama Ben Laden. Anteriormente fungía como terrorista al lado de éste, y luego de muchos tropiezos con la red Al Qaeda, mejor se desligó y convocó a los 1600 millones de musulmanes de todo el mundo, con el fin de reunificar el Islam.

Reconocer el Estado Islámico sería para las potencias de occidente admitir que la religión musulmana con aproximadamente la cuarta parte de la población mundial está vigente, y poseen gran fuerza en medio oriente. Hecho que sería peligroso, ya que estas naciones se pueden identificar más fácil con Rusia y su aliado China, que con Estados Unidos y sus aliados.

De hecho China le está ganando el pulso a Estados Unidos por estos días de manera silenciosa; a nivel económico viene cooptando naciones, y se avecina como la nación potencia en las próximas décadas. Mientras las potencias de occidente sigan mirando cómo utilizar la fuerza y la explotación de las naciones pequeñas, sin el valor agregado que debería tener de vuelta: La inversión social. Podrían tener en riesgo su poderío trasnacional.

Pero, ninguno de los “dos mundos” quiere la pacificación del planeta, a pesar de vociferar por todos lados “Derechos Humanos”. Nadie quiere comprar la paz, al mejor estilo de Winston Churchill (Primer Ministro de Gran Bretaña, durante la segunda guerra mundial) con Hitler. Nadie de los “dos portentosos mundos” quiere hacer negociación o acuerdos bilaterales, a pesar, de ser el constante llamado para Latinoamérica; utilizando el grave sofisma del respeto por los derechos humanos, la aplicación del derecho internacional humanitario y el respeto por la vida.

El mundo de los poderes ya se metió en la guerra que querían, la necesidad de que exista una potencia hegemónica está al límite, ya no quieren aguantarse más el conformismo de recibir un pedazo del poder mundial.

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