Síguenos

Opinión

Adiós Presidente Santos

Publicado

el

natalia bedoya

natalia bedoya

Faltando menos de dos días para que Juan Manuel Santos abandone la Casa de Nariño, es extra-ña y tal vez incomprensible, la tesis de no corregir la historia sino repetirla con peores síntesis.

En 1995 el país fue testigo de uno de los escándalos más grandes de corrupción, el “Proceso 8000”. En esa ocasión se trató de dineros provenientes del narcotráfico que ingresaron a la campaña presidencial de Ernesto Samper, y la impunidad reinó de la-do a lado.
La historia se repite, el elefante blanco vestido de Odebrecht, se paseó nuevamente por la Casa de Nariño, la impunidad de Juan Manuel Santos, tras recibir dineros pro-venientes de empresas extranjeras con intereses en contratación colombiana, se con-vierte en su más grande legado de impunidad.

Santos entrega un país con ocho años de desgobierno, con un retroceso en competiti-vidad mundial. Durante su gestión Colombia perdió 12 puestos en la medición del Anuario del Institute Management Development – IMD, a pasar del lugar 46 que se registró en 2011 al 58 este año. Un retroceso en la confianza inversionista, que afectó la eficiencia de los negocios en Colombia. Más de 90 mil empresas cerraron en su era.

Una Colombia sin crecimiento económico, y una política social contaminada por la in-fluencia de caciques políticos con intereses de corrupción en la contratación estatal, llevaron al gobierno Santos, al ser uno de los mas corruptos de la historia. En su porta-folio la corrupción del PAE, el cartel de la hemofilia, el cartel de la toga, Isagen, el car-tel de la paloma, Reficar, la ruta del sol, entre otros tantos escándalos de corrupción que estuvieron presentes en el mandato del inquilino saliente de la Casa de Nariño.

Volviendo al elefante blanco, Santos nos deja un Nobel de Paz de un proceso que premió a ciertos criminales de lesa humanidad, que llegaron al Congreso sin haber reparado, ni haber contado la verdad. Grupos al margen de la ley fortalecido, el ELN, las BACRIM y los disidentes de las Farc disputándose el dominio de las rutas del nar-cotráfico, y sin mencionar la amenaza latente del rearme de las Farc.

La paloma en un museo, y miles de víctimas esperando reparación y aun más grave nuevas víctimas a causa del aumento del narcotrafico.

Colombia entre 2011 y 2018 volvió a ser el país con mas desplazados internos, según la Acnur, a la fecha hay 7,7 millones de colombianos desplazados. Y como lo dije al principio, estamos nadando en coca, un récord nunca antes registrado, los cultivos de coca en Colombia aumentaron el 11%, desde 188.000 hectáreas en el 2016 hasta 209.000 hectáreas en el 2017 ( cifras de la Ondcp).

Y ni para que hablar del retroceso en seguridad, en 2017 aumentaron un 32% el nu-mero de denuncias por extorsión, y el numero de líderes asesinados a causa de la disputa del narcotráfico prendieron las alarmas este año.

Santos abandona la Casa de Nariño en deuda con los colombianos, le debe mucho a la justicia, y sin mermelada no podrá librarla. Esta vez el salvavidas que lo acompañó durante su gobierno no esta listo para usarse. Juan Manuel Santos, el Presidente de-rrochón que se despide con un legado de corrupción, impunidad, coca, drogadicción, extorsión, mermelada y sobre todo de impopularidad, nos deja una paloma de la paz, y muchos problemas que resolver.

Haciendo un poco de analogía, su antecesor, al terminar sus ochos años de gobierno, marcó la historia de nuestro país, los colombianos anhelábamos otros 4 años de su gobierno, quizás ese fue el motivo por el que elegimos a Juan Manuel Santos. Hoy el anhelo colectivo es el fin de la era Santos y su participación en la política colombiana.

Paradoja, o más bien explícito el mensaje, Santos tendrá que entregar el poder a un hombre de la misma corriente política de quien lo puso en la Casa de Nariño por pri-mera vez. Los años pasan pero el cariño de los colombianos hacia Álvaro Uribe perdu-ra en el tiempo. Sin duda el gobierno de Iván Duque será de gloria para los colombia-nos.

Publicidad
Publicidad

Medellín

Publicidad