Acerca de los comentarios leprosos: Carta abierta a Ana Mercedes Gómez

En el Editorial de su periódico El Colombiano y en una entrevista que le ofreció a la W, se refiere a mi legítima candidatura a la Alcaldía de Medellín en términos desobligantes e irrespetuosos,  que no le acepto ni como ciudadano; ni como candidato a la alcaldía con el aval de más de 452.000 firmas de ciudadanos libres y con el honor de haber sido respaldado casi por unanimidad por el Gran Partido Conservador y otros partidos. En virtud de ello,  le solicito con firmeza que rectifique su infundado escrito que atenta contra mi buen nombre y coarta la libre expresión en la Democracia electoral.

Luis Pérez Gutiérrez

Doctora Ana Mercedes. Yo soy un candidato éticamente incuestionable. Decente. Honorable. No permitiré que otra vez vuelvan con palabras leprosas a afectar mi buen nombre. Y la reto a usted a que me muestre un solo acto que cuestione mi decencia y mi ética pública. Uno solo señora Ana Mercedes, que sea de mi responsabilidad y que justifique sus infames declaraciones!

Como Rector de la Universidad de Antioquia fui Honorable. Como Secretario de Educación fui Honorable. Como Director Nacional del Icfes fui Honorable. Como Director de Planeación de Antioquia fui Honorable. Y cuando llegué a la Alcaldía de Medellín,  como no me sometí a la manipulación de unos pocos que usan y desusan el jugoso presupuesto del Municipio de Medellín para beneficio propio, empezaron, de una manera rastrera y oprobiosa,  a lanzar rumores infundados para que como alcalde popular me arrodillara a sus mezquinos intereses lo cual, por supuesto jamás hice ni haré.

Soy un líder popular que defiende a los más necesitados de esta ciudad, soy un líder independiente de poderosos que han usufructuado los dineros públicos y los han usado como si fueran propios, y que son culpables de la pobreza que acosa a esta sociedad. Está bien que no le guste mi estilo de gobierno ni mis ideas urbanas transformadoras, ni mi cercanía con los más pobres; y para eso es la democracia, para disentir, pero no le acepto pasar su discrepancia por encima de mi reputación ni de mi honorabilidad. Si alguien no le gusta cómo usted escribe, pues que no compre su periódico pero que no la haga aparecer a usted de ética cuestionable.

Le pido respeto. Fuera de rumores leprosos sin fundamento, la reto a que me diga si en mi gobierno hubo carruseles de contratación. O si hubo paramilitares involucrados en mi alcaldía. O si enriquecí o favorecí a mi familia en mi gobierno. O si participé en escándalos cuantiosos similares a Orbitel. O si nombré guerrilleros en la Junta de EPM. Cuando uno es honesto y limpio de corazón no tiene que estarlo predicando a los cuatro vientos, pues es una condición necesaria e inviolable de todo dirigente público. Cuando algunos tienen que predicar un millón de veces que son honestos, es porque sus propias picardías le atormentan el alma y el corazón.

A usted, doctora Ana Mercedes le guardo afecto y respeto. Cada vez que me hizo solicitudes oficiales cuando me desempeñé como Alcalde de la Ciudad fue atendida con toda decencia, afecto y gusto.

La misma decencia con la que la he tratado a usted le solicito que me la de y, en verdad, no esperaba de usted semejante trato irrespetuoso.

Dios aborrece tres cosas: La lengua mentirosa, los pies presurosos para correr al mal y el corazón que maquina pensamientos mezquinos. Si el periodista no tiene ley en la tierra, al menos no debería dañarle el buen genio al Creador.

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