Carly Ann Harris de 38 años de edad tomó a su pequeña de 4 años de edad y la llevó hasta la bañera de su vivienda donde la sumergió en agua hasta que la pequeña murió ahogada. Luego tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana y lo incineró en el jardín de su propia casa.
Horas más tarde, su hijo adolescente llegó a su casa y al preguntar por su hermanita la mujer le manifestó: ” “Amelia se ha ido al cielo. No salgas por la parte de atrás, ella se ha ido al cielo”.
El joven salió al jardín y al encontrar el pequeño cuerpo de su hermana comenzó a gritar por ayuda. Los vecinos alertaron a las autoridades y cuando llegaron a la vivienda a capturar a la mujer ella dijo: “Los ángeles me dijeron que lo hiciera. Sólo arrésteme. Está bien”.
Tras las investigaciones, se concluyó que Harris sufrió una crisis mental que la llevó a creer que al sacrificar a la niña salvaría al mundo. Una vez detenida, la madre fue sometida a varios estudios médicos, en la que psiquiatras aseguraron que la mujer tenía esquizofrenia paranoide.
Las autoridades concluyeron que la mujer padece una enfermedad mental por lo que no fue enviada a prisión, sin embargo, debe permanecer el resto de su vida en un centro psiquiátrico.
Los hechos ocurrieron el pasado 8 de junio de 2018 en Inglaterra. Tras un año de la lamentable muerte de la pequeña, su vecinos y allegados le rindieron un pequeño homenaje y le crearon una tumba en forma de castillo de Disney.
La comunidad que vivió el caso y la familia de la niña ha manifestado sentir mucho dolor porque no solo perdieron a la pequeña sino a su madre, quien era buena persona y “cometió el crimen en un momento donde no era ella”.
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