Luego de que terminaran seis años de matrimonio, Ramón Sosa se enteró que su exesposa lo quería muerto. La noticia lo tomó por sorpresa pero no lo intimidó: se unió al FBI para enviarla a prisión, y esto fue lo que hizo:
Resulta que Ramón conoció a María, a quien también le dicen “Lulú”, en Texas, y se enamoraron gracias a la pasión que compartían por el boxeo.
El matrimonio le permitió a “Lulú” estabilizarse en Estados Unidos y obtener permiso de residencia, además de mejorar su situación económica gracias al negocio de Ramón, que era dueño de un gimnasio.
Sin embargo, el gym empezó a decaer junto a su relación y ella le pidió el divorcio en 2015, según resaltó el Daily Mail. Al año siguiente, en 2016, María decidió ponerle fin a su problema de la manera más violenta: asesinando a quien había sido su enamorado.
La mujer contactó a un hombre para pedirle que contratara un sicario para matar a Ramón y le ofreció 2000 dólares, además de la camioneta de su esposo.
Sin embargo, la mexicana no contó con que su plan se echaría a perder por una coincidencia. El hombre conocía a Ramón y le informó sobre los planes de la mujer.
“Yo lo conocía porque había sido su entrenador. Él había tenido algunos problemas en el pasado pero ya le dio un giro a su vida”, indicó el hombre a el citado medio.
“Me llamó a decirme que quería hablar conmigo para decirme que alguien me quería matar, pensé que era en broma”, reconoció Ramón al recordar la conversación con el sujeto.

María y Ramón.
La situación llegó a manos del FBI, cuyos agentes solicitaron a Ramón hacer parte de una puesta en escena para poder poner esposas en las muñecas de su expareja.
Le pidieron que se dejara fotografiar fingiendo estar muerto. Para eso, lo maquillaron como si hubiera recibido un balazo y le pintaron la cara para que pareciera pálida, como sin vida. Además, le indicaron que desapareciera por tres días y no se comunicara con nadie.
Con las imágenes en la mano, un supuesto sicario, que en realidad era un agente del FBI encubierto, se encontró con María.
Cuando esta vio las fotos de su esposo sangrando en una fosa común, sonrió. Pero la dicha no le duró mucho porque justo en ese momento la arrestaron. “Lulú”, viéndose acorralada por las autoridades, confesó sus intenciones. A la mujer le esperan 20 años de prisión.

La imagen que le enseñaron a María. Ramón maquillado en una zanja.
- Compartir:
- Compartir en Facebook
- Compartir en X (Twitter)
- Compartir en WhatsApp
- Comentarios
