Menú Últimas noticias
Pico y Placa Medellín Viernes: 2 - 8 2 - 8
Pico y Placa Medellín Viernes: 2 - 8 2 - 8
Minuto30 App

¡Instala nuestra App Web!

Agrega Minuto30 a tu pantalla de inicio para acceder más rápido a las noticias.

Estuvo 9 horas con su bebé muerto en el vientre, rodeada de recién nacidos y se negaban a practicarle una cesárea

Johanna Piferrer tras la muerte de su único y primer hijo se volvió una activista que lucha por los derechos de las mujeres y que con su historia busca mejorar el sistema de salud de su país natal; Argentina: “lo que quiero es que se implemente un protocolo para que el personal de Salud sepa […]

Publicado por: Minuto30.com

Tomada del FB Johanna Piferrer

Tomada del FB Johanna Piferrer

Johanna Piferrer tras la muerte de su único y primer hijo se volvió una activista que lucha por los derechos de las mujeres y que con su historia busca mejorar el sistema de salud de su país natal; Argentina: “lo que quiero es que se implemente un protocolo para que el personal de Salud sepa qué hacer cuando a una mamá se le muere un bebé en el vientre“.

Johanna perdió a su hijo cuando faltaba un mes y medio para que este naciera. La mujer había tenido un embarazo normal y sin complicaciones y fue al hospital para hacerse un monitoreo de control, pero fue allí cuando descubrieron que ya no había un latido dentro del vientre de Johanna.

Johanna, recuerda con dolor el momento en el que le anunciaron que ya no habían signos vitales, “yo empecé a llorar, le dije que no podía ser, que diera vuelta la pantalla que quería ver a mi hijo”. Luego de la triste noticia un obstetra les dijo que se trataba de una muerte perinatal -cómo se llama a la muerte posterior a la semana 20 de embarazo-.

Pero la tragedia de esta mujer no terminó con la noticia de que su hijo estaba muerto, para ella lo que se vino después fue cada vez y cada vez peor.

En un principio le dijeron que debía esperar en una sala, para proceder con los protocolos de ingreso y atención, según recuerda Johanna la sala estaba llena de familias felices, de mujeres a punto de traer a la vida a sus pequeños, de regalos y objetos para bebé, allí tuvo que esperar unas 5 horas.

Luego de que le realizaran el ingreso, le dijeron que lo mejor era inducir el parto, puesto que así era más fácil, podía volver a quedar embarazada más pronto y además ‘no vas a quedar con una cicatriz’. “Yo les decía que no estaba en condiciones psicológicas de tener un parto natural, que no podía parir así, que por favor me hicieran una cesárea”.

La dejaron 9 horas internada en maternidad, escuchando como otras madres tenían a sus hijos y con su bebé muerto dentro del vientre y cuando preguntó porque no la atendían, argumentaron que su situación no era una emergencia.

Según Piferrer fue gracias que una amiga suya, abogada, interviniera en la situación pudieron acelerar las cosas.

“Me hicieron una cesárea y me preguntaron si quería verlo. Les dije que no, no podía. Cuando terminó la cesárea, en vez de llevarme a una sala común me volvieron a llevar a la maternidad”, donde recuerda que recibió más ‘maltratos’ pues las enfermeras no le dieron un acompañamiento, no dejaron ingresar a su hermana para que la acompañara, no le explicaron cómo sacar la leche de su cuerpo, pues ella solo estaba prepara para amamantar a su bebé.

Johanna contó que le entraron a su hijo al que llamó Ciro, en una caja de cartón azul y en su acta de defunción lo llamaron ‘NN’.

Cuando la mujer volvió a su hogar empezó a pensar que la muerte de su hijo no era culpa de nadie pero todo lo que había sucedido alrededor había sido una forma de violencia obstétrica.

Luego de un largo proceso de duelo Johanna se separó del padre de Ciro, y en estos momentos lucha por lo derechos de las mujeres.

Author Signature
Redacción Minuto30

Lo que leas hoy en Minuto30... Mañana será noticia.


Anuncio
Minuto30 TV

Fico Gutiérrez muestra imágenes inéditas de los que armaron desmanes en el Atanasio

Comentarios

Valoramos la moderación y el respeto en nuestras conversaciones. Gracias por contribuir a un espacio positivo.