
Lucinda, Marri Alice y Tony Allen/ Propiedad de Mirror
Una mujer inglesa de 43 años, conocida como Lucinda Allen, reveló cómo tener sexo con su marido, la llevó a sufrir una hemorragia cerebral que la dejó en silla de ruedas.
El incidente sucedió momentos después de haber llegado por segunda vez, al clímax del acto.
Las cosas empezaron con un terrible dolor de cabeza, y tras una serie de ataques, Lucinda quedó paralizada de la parte inferior del lado izquierdo, razón por la que se le indujo a un coma.
Aunque tenía seis meses de embarazó, la mujer luchó para dar a luz, y nació Marri Alice, una sana bebé.
“Soy afortunada de estar aquí, pero no le desearía a nadie lo que he tenido que pasar”, dijo la mujer, como cuenta Mirror.
Lucinda contó que su neurocirujano piensa que ella tiene una anormalidad congénita en un vaso sanguíneo, lo cual, explicaría el dolor de cabeza que sufría cada que tenía un orgasmo.
Pero esto no paró aquí, pues también reveló que durante el embarazo, sufrió de diabetes gestacional, por lo que estaba revisando su presión arterial diariamente.
Un sábado, encontró que la tenía algo baja, y decidió ir a la cama con Tony, su marido.
Tras tener el segundo orgasmo, el dolor llegó, cosa que para ella era normal.
“Normalmente se siente como brisa de lluvia y nunca duraba mucho; sin embargo, esa vez no se fue y en poco tiempo me retorcía en agonía”, aseguró.
Por fortuna, los tratamientos médicos que le hicieron a Lucinda para inducirla al coma no afectaron a su bebé.
Tras seis días, Lucinda despertó y se dio cuenta que no podía mover el lado izquierdo de su cuerpo, además, un lado de la cara estaba “chueco”.
Tres meses después del incidente, el 19 de noviembre de 2012, la bebé nació.
“Fue un momento agridulce, puesto que no podía cargarla. Tenían que colocarla en mi brazo derecho”. “No podía ser la madre que había soñado ser. No podía ir a cargarla”.
Aunque lo que le pasó le cambió la vida para bien, como ella misma afirma, puesto que “aprecio cada momento y el asombroso apoyo que mi familia y mis amigos me han brindado. Creo que ahora tengo una mejor comprensión de lo que es el verdadero amor”, dijo.
Por su parte, el neurocirujano, Alessandro Palazzo, afirmó que no volvería a sufrir un episodio de estos, por lo que no tiene que abandonar su vida sexual junto a su marido.
“Nadie habla del dolor de cabeza post-orgasmo, lo cual es comprensible; pero yo quiero dar a conocer que ese dolor puede ser una advertencia. Debido a ello, he perdido una gran parte de mí: mi carrera y cualquier hermano o hermana que mi hija pudo haber tenido”, conluyó.
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