Según un estudio del Centro Nacional de Información Biotecnológica de Canadá, comerse los mocos ayuda a proteger los dientes, evitar infecciones respiratorias, úlceras de estómago e, incluso, el VIH.
- Compartir:
- Compartir en Facebook
- Compartir en X (Twitter)
- Compartir en WhatsApp
- Comentarios