El vehículo autónomo submarino que rastrea parte del fondo del océano Índico en busca del avión malasio desaparecido el pasado 8 de marzo, completó hoy su novena misión, aunque sigue sin encontrar evidencias del posible accidente de la aeronave.

El minisubmarino Bluefin-21 ya ha peinado dos tercios del territorio establecido, sin hallar “objetos de interés”.
El Bluefin-21, con forma de torpedo, de cinco metros de largo y con capacidad para sumergirse hasta los 4.500 metros de profundidad, utiliza un sonar para crear una imagen de fondo del mar que después es analizada por varios expertos.
No obstante, debido a la profundidad de la zona de búsqueda, y tras utilizar el minisubmarino por encima de su capacidad, es factible que las autoridades utilicen dispositivos con mayor rango de inmersión.
El Gobierno malasio ya ha contactado con dos empresas privadas que se dedican a la búsqueda de objetos en el fondo marino para iniciar una posible nueva fase de búsqueda, según medios locales.
Durante la jornada del lunes diez buques rastrean una zona de 49.491 kilómetros cuadrados, divididas en tres áreas y a unos 1.584 kilómetros al noroeste de Perth, en misiones de rastreo visual en busca de partes de fuselaje del avión. Las misiones aéreas quedaron suspendidas por el temporal que azota la región. EFE
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