Resumen: Un terremoto de magnitud 7.0 sacudió las islas Ogasawara, a unos 1.000 km al sur de Tokio, a las 11:10 de la mañana del domingo (hora local). El sismo, de 470 kilómetros de profundidad, alcanzó intensidad 3 en la escala japonesa y se sintió hasta el centro de Tokio. No hubo alerta de tsunami ni reportes de víctimas o daños.
Un terremoto de magnitud 7.0 sacudió este domingo las islas Ogasawara, un archipiélago del océano Pacífico situado a unos 1.000 kilómetros al sur de Tokio, sin que las autoridades japonesas activaran una alerta de tsunami ni se reportaran víctimas o daños materiales de consideración.
De acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el movimiento telúrico se registró a las 11:10 de la mañana, hora local (9:10 de la noche del sábado en Colombia), con epicentro en aguas al oeste del archipiélago y una profundidad estimada de 470 kilómetros, una característica que resultó clave para que la sacudida llegara muy atenuada a la superficie.
Se sintió en las islas y hasta en el centro de Tokio
El temblor alcanzó el nivel 3 en la escala sísmica japonesa, que tiene siete grados y mide la intensidad del movimiento en la superficie y sus efectos sobre las personas y las estructuras, en las islas Chichijima y Hahajima, las principales de Ogasawara. Ese nivel corresponde a un movimiento que la mayoría de personas en interiores percibe con claridad y que puede hacer sonar la vajilla en los estantes.
En el barrio de Chiyoda, en pleno centro de Tokio, y en la isla de Aogashima se registró intensidad 2, mientras que en varias zonas entre la región de Kanto y el sur de Tohoku, en el noreste del país, el sismo se dejó sentir con intensidad 1, incluso en la prefectura de Aomori, a cientos de kilómetros del epicentro.
Ese comportamiento tan amplio tiene explicación científica: se trató de un sismo de foco profundo, ocurrido dentro de la placa del Pacífico que se hunde bajo el archipiélago japonés. En estos casos la energía viaja a lo largo de la placa y el temblor puede percibirse con más fuerza en zonas lejanas que en las cercanas al epicentro, un fenómeno que los sismólogos japoneses conocen como «área sísmica anómala».
Por qué no hubo alerta de tsunami
La JMA confirmó de inmediato que el sismo no representaba riesgo de tsunami para las costas japonesas. Los terremotos que ocurren a tanta profundidad no deforman el fondo marino, que es lo que desplaza la columna de agua y da origen a las olas gigantes, por lo que la gran profundidad del hipocentro descartó ese peligro desde el primer momento.
Cabe anotar que, mientras la agencia japonesa fijó la magnitud en 7.0, el Centro Sismológico Euromediterráneo (EMSC) la estimó de manera preliminar en 6.5. Es usual que los organismos presenten cifras distintas en las primeras horas y que las ajusten a medida que analizan más registros de las estaciones de medición.
Una zona acostumbrada a los grandes temblores
Las islas Ogasawara, también conocidas como islas Bonin, pertenecen administrativamente a Tokio, pese a estar a unos 1.000 kilómetros del centro de la capital. Es una zona frecuente de sismos profundos: de acuerdo con los registros japoneses, era la primera vez desde julio de 2024 que un temblor en esa área alcanzaba intensidad 3, y el primer movimiento de magnitud 7 o mayor desde 2015, cuando un terremoto de 8.1 en la misma zona se sintió en las 47 prefecturas del país.
Japón se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, por lo que sufre terremotos con relativa frecuencia y sus infraestructuras están especialmente diseñadas para resistir los temblores.
Hasta el momento no se reportan víctimas ni daños materiales por el sismo de este domingo.
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