Resumen: Uno de los objetivos principales del proceso ha sido reducir al mínimo la manipulación y evitar la habituación al contacto humano
Una pequeña comadreja (Neogale frenata) ingresó al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) del Área Metropolitana del Valle de Aburrá luego de ser encontrada en una zona de trabajo en San Antonio de Prado.
El individuo fue detectado por un operario que se encontraba realizando labores con maquinaria pesada y que estuvo a punto de pisarlo accidentalmente, tras el hallazgo la comadreja fue trasladada al CAVR de fauna silvestre para establecer su estado de salud y determinar las condiciones necesarias para garantizar su desarrollo.
La valoración veterinaria inicial determinó que el individuo se encuentra clínicamente sano y como parte de su atención, se realizaron pruebas diagnósticas para descartar enfermedades infecciosas y recibió terapia de hidratación de mantenimiento, teniendo en cuenta que se trata de una cría.
“El manejo del animal representa un reto particular para el equipo del CAVR, quienes deben generar condiciones similares a las que tendría bajo el cuidado materno para lo cual mantienen una fuente de calor permanente y se suministra una leche especializada”, señaló Andrés Gómez, supervisor del CAVR del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.
Uno de los objetivos principales del proceso ha sido reducir al mínimo la manipulación y evitar la habituación al contacto humano. Por esta razón, el equipo trabajó para que la comadreja aprendiera a consumir el alimento por sí sola, un proceso que requiere más tiempo que la alimentación asistida, pero que resulta fundamental para conservar comportamientos naturales.
El proceso también contempla el monitoreo permanente de su comportamiento y condición clínica, como parte de su identificación y seguimiento individual, la comadreja cuenta con un microchip. El siguiente paso será permitir que continúe creciendo antes de trasladarla a un espacio de mayor tamaño, acondicionado para incorporar elementos que repliquen progresivamente las condiciones de su ambiente natural, como vegetación, sustrato y fuentes de agua.
La comadreja (Neogale frenata) es un pequeño mamífero carnívoro de cuerpo alargado y extremidades cortas, es principalmente solitaria y puede desarrollar actividad durante el día y la noche. Aunque es terrestre, tiene gran habilidad para trepar y desplazarse por diferentes superficies. A pesar de su pequeño tamaño, es una cazadora eficiente capaz de capturar presas considerablemente más grandes que ella, entre ellas pequeños mamíferos como los conejos.
Las hembras suelen ser de menor tamaño que los machos. La especie tiene distribución natural en el Valle de Aburrá. Sin embargo, es poco frecuente observarla, debido a su comportamiento esquivo y a que conserva una fuerte tendencia a evitar la presencia humana. Por esta razón, un avistamiento no necesariamente significa que la especie sea rara en el territorio, sino que se trata de un animal difícil de detectar.
Además de su valor como parte de la biodiversidad del Valle de Aburrá, la comadreja cumple una función ecológica como depredador, contribuyendo a la regulación natural de las poblaciones de las especies que hacen parte de su dieta. El Área Metropolitana del Valle de Aburrá hace un llamado a la ciudadanía para respetar a esta y a las demás especies silvestres presentes en el territorio.
En caso de encontrar una comadreja, se recomienda no perseguirla, manipularla, alimentarla ni intentar capturarla. Darles espacio y permitir que mantengan sus comportamientos naturales es una de las mejores formas de contribuir a su conservación.
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