El grupo brasileño Oi cerró un acuerdo de exclusividad con la compañía Highline para negociar la venta de sus operaciones de telefonía celular, luego de presentar la mayor oferta por el negocio, que está en concurso de acreedores desde 2016.
Highline Brasil, controlada por la estadounidense Digital Colony, ofreció un valor superior a los 15.000 millones de reales (unos 2.935 millones de dólares), el mínimo exigido por Oi, informó la compañía brasileña mediante un hecho relevante divulgado en la noche del miércoles tras el cierre del mercado.
“La compañía otorgó a Highline la exclusividad para, observados los términos y condiciones previstos en el acuerdo y manteniendo los términos económicos de la propuesta vinculante presentada, negociar los documentos y anexos relacionados con la oferta”, señala el comunicado.
Con el acuerdo de exclusividad -que estará vigente hasta el próximo 3 de agosto con posibilidad de prórroga- se garantiza la seguridad y la velocidad de las negociaciones entre las partes.
Asimismo, otorga a Highline de Brasil el derecho a cubrir otras propuestas recibidas durante la disputa.
Highline ya había hecho esta semana una propuesta para comprar por 1.076 millones de reales (unos 210 millones de dólares), la unidad de torres de la Oi, otro activo para la venta.
El fin de semana Telefónica España, a través de su filial en Brasil, presentó una oferta vinculante para adquirir junto con Telecom Italia (TIM) y Claro (México) el negocio móvil del Grupo Oi.
Por haberse presentado como primer licitador (‘stalking horse’), esto le garantizaría el derecho a igualar la mejor oferta de compra por el negocio móvil de Oi.
La propuesta conjunta se dio un mes después de que la Oi indicara el precio mínimo de sus activos de la red de telefonía móvil, para venderlos al mejor postor.
Telefónica Brasil, que opera en el país suramericano a través de la marca Vivo, es líder del mercado brasileño de telefonía móvil con una participación de casi el 33 %,
Oi tiene una cuota de mercado en el negocio de telefonía móvil brasileño del 16,2 %.
La compañía se acogió a ley de quiebras en Brasil en 2016 para poder seguir operando y desde entonces buscó reorganizar con sus acreedores el pago de deudas por valor de unos 65.000 millones de reales (unos 12.720 millones de dólares al cambio de hoy).
Dentro del plan de reestructuración con el que se ha comprometido, Oi pretende centrarse en el negocio de la fibra óptica y aquellos de mayor valor agregado.
EFE
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