El poderoso incendio que penetró en Colorado Springs (Colorado, oeste de Estados Unidos) destruyó “cientos de casas” y obliga la evacuación de miles de personas, dijo el alcalde de la ciudad, cuando los meteorólogos auguraban mejores condiciones climáticas.

Bach no reveló el número exacto de viviendas quemadas, pero reportes de informaban el miércoles en la noche que entre 200 y 300 casas habían sido destruidas. El alcalde señaló que espera dar cifras exactas más tarde.
El incendio, llamado Waldo Canyon Fire, se desató el sábado y se mostró de inmediato peligroso.
El fuego ha consumido 7.400 hectáreas y estaba contenido sólo en un 5%.

Evacuados a causa de las llamas del Waldo Canyon Fire (Incendio del Cañón Waldo) reciben refugio en el liceo Cheyenne Mountain de Colorado Springs, oeste de EEUU, el 27 de junio de 2012.
Pero el jueves fue el primer día desde su irrupción que no existe alerta roja meteorológica, lo que podría permitir a los bomberos a hacer progresos.
Estas alertas rojas son emitidas cuando la humedad es muy baja y los vientos serán erráticos o fuertes, señales de que un incendio podría crecer rápidamente.
El jueves la humedad se mantendría en torno al 40%, una notoria mejora respecto a las cifras de un dígito que se registraban desde el sábado.
“No es una herramienta que no usaremos”, dijo el comandante de bomberos Rich Harvey a la prensa. “Hoy seremos increíblemente agresivos.
Cerca de 1.200 bomberos luchaban contra el fuego junto a organizaciones de voluntarios de la zona.
En tanto, 32.000 evacuados no tenían permitido volver a sus hogares aún, y estaban residiendo temporalmente en casas de familiares, amigos o en centros comunitarios.
El presidente, Barack Obama, visitará la zona el viernes para evaluar los daños. DENVER, EEUU (AFP)
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