Resumen: El actor Osvaldo de León relató que sintió una señal espiritual que lo llevó a salir del set de Sin senos sí hay paraíso horas antes del ataque ocurrido en Bogotá, donde murieron dos integrantes del equipo. El hecho, atribuido a un agresor con problemas mentales, generó conmoción en la industria y reabrió el debate sobre la seguridad en los rodajes. De León pidió que la tragedia impulse cambios para proteger a los trabajadores del sector audiovisual.
El ambiente en la televisión colombiana atraviesa un momento de profunda conmoción tras el ataque ocurrido el pasado 18 de abril durante una jornada de grabación de Sin senos sí hay paraíso, en Bogotá.
El hecho, que dejó dos integrantes del equipo fallecidos y otro más en proceso de recuperación, provocó una ola de reacciones en el sector y abrió cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en este tipo de producciones.
En medio de ese panorama, el actor Osvaldo de León compartió una experiencia personal que ha llamado la atención tanto dentro como fuera del gremio. El artista relató que, antes de que ocurriera el ataque, percibió lo que describió como una señal que lo impulsó a abandonar el lugar donde se encontraba el equipo.
Un momento previo que marcó la diferencia
Según su testimonio, el día había comenzado de manera habitual en el punto de encuentro del elenco y el equipo técnico. Sin embargo, durante un espacio personal de oración, aseguró haber sentido un mensaje claro que lo llevó a tomar una decisión inesperada.
“Ayer en la mañana, al llegar al base camp, antes de que ocurriera el ataque, hice lo que suelo hacer: puse música de alabanza y oré. En ese momento, sentí claramente que Dios me hablaba y me pedía que recogiera mis cosas y que no regresara”, afirmó.
La sensación fue lo suficientemente fuerte como para que decidiera no permanecer en el sitio. Antes de retirarse, compartió lo que estaba viviendo con algunos compañeros, quienes optaron por seguir la misma decisión.
“Esto no es algo que suelo pedir o sugerir a un compañero; reconozco que fue Dios dándome dirección, y tuve que actuar con discernimiento. Efectivamente, nos fuimos del base camp y no tuvimos que regresar. Cómo me hubiera gustado haberles dicho a todos lo mismo”, relató.
Horas después, ya fuera del lugar, conocieron lo ocurrido. Para el actor, esa decisión resultó determinante.
Impacto en el gremio y llamado a la prevención
El caso no solo ha generado múltiples interpretaciones en redes sociales, sino que también ha puesto en discusión las condiciones en las que se desarrollan muchas grabaciones. Actores y trabajadores del sector han insistido en que los rodajes, especialmente en locaciones abiertas o de acceso público, pueden implicar riesgos que requieren mayor control.
En esa línea, el propio De León aprovechó su mensaje para enviar palabras de apoyo a las familias de las víctimas y a sus compañeros de producción.
“Hoy pido oración por las familias de Henry y Nico, y también por Raúl, que sigue en recuperación. Que Dios les dé paz y fortaleza. Oremos por sus amigos y por todos mis compañeros de producción, por todos nosotros que hoy intentamos procesar lo ocurrido”.
Además, reflexionó sobre los escenarios en los que suelen trabajar los equipos audiovisuales y la necesidad de fortalecer las medidas de protección.
“Muchas veces trabajamos en lugares de alto riesgo: ríos, cascadas, montañas, calles peligrosas y edificios en condiciones inestables. Dios, guárdanos dentro y fuera de este trabajo. Permítenos salir de casa confiando en ti y regresar con gratitud”, expresó.
Un hecho bajo investigación
El ataque ocurrió en inmediaciones del lugar de grabación, en el barrio Los Laches, donde un hombre agredió a miembros del equipo en plena vía pública. De acuerdo con las autoridades, el caso no estuvo relacionado con un hurto y fue atribuido a la condición mental del agresor.
El responsable fue reducido en el lugar por personas presentes y el caso continúa en investigación, mientras se analizan las circunstancias que rodearon el hecho.
En su mensaje final, el actor también hizo un llamado a que lo ocurrido no quede solo como un episodio aislado, sino que motive cambios dentro del sector.
“Que este suceso acerque más corazones a ti, Jesús. Que sus historias muevan decisiones que traigan cambios —incluso en leyes— y que impulsen a la industria audiovisual a fortalecer la seguridad en cada producción”.
La tragedia, además de dejar un profundo impacto emocional, reabre el debate sobre la protección de quienes hacen parte de la industria y la necesidad de garantizar entornos más seguros en cada rodaje.
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