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Opinión

Valorización Sin Justicia. Por Liliana Rendón

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Pese a que los reparos en cuanto a los impactos de las obras de infraestructura implementadas por el gobierno local y a la enorme inconformidad manifiesta por la Comunidad 14- el Poblado- con respecto al cobro por valorización, la Administración Gaviria sigue adelante sin ofrecer respuesta satisfactoria a las más de 24 mil reclamaciones referidas al diseño de las obras, al detalle de las mismas, y sus implicaciones en materia del pago por valorización por sus habitantes.

Liliana Rendón

Liliana Rendón

Sorprende entonces la actitud de la Administración municipal de impulsar las obras por considerar que estas son la prueba de la coherencia con su compromiso por mejorar la calidad de vida de quienes habitan y circulan por la comuna 14, y la importancia que representan las más de 20 obras de infraestructura vial para este sector de la ciudad. Sin embargo, aunque es evidente que al Poblado le faltan vías, estas deberán provenir de un proceso serio y planificado de desarrollo territorial, emerger como proyectos ampliamente incluyentes y participativos y responder a sus dinámicas de su territorio, por cierto desconocidas de tiempo atrás si se tiene en cuenta la compleja situación a la que ha llegado El Poblado.

Y si bien la lectura que se hace a esta nueva intervención hace referencia a las necesidades de mejora en la movilidad, en la solución no puede hacerse caso omiso del origen de la problemática y la enorme necesidad de que estos proyectos se realicen con total transparencia, eficacia y con la activa participación de una comunidad. No basta con el uso de argumentos como los utilizados por la Administración actual para quien el hecho de que Municipio haya invertido en El Poblado en los últimos ocho o nueve años alrededor de 500 mil millones de pesos en construcción de infraestructura, pavimentación, mantenimiento vial, adecuación de espacios públicos, entre otros, implica que ahora le toca a los residentes meterse la mano al bolsillo y pagar las nuevas obras que permita superar las dificultades asociadas a la limitada infraestructura de acceso a las vías arterias.

[pullquote]No puede negarse que El Poblado requiere obras, pero esto no implica que sus habitantes no sean escuchados…[/pullquote]Aún más, esto es absurdo si se tiene en cuenta que las reclamaciones de los pobladores demuestran fallas en su ejecución asociadas a la ausencia de un conocimiento claro y preciso de los criterios de valorización y la respectiva asignación de pagos; lo que coloca en entredicho la calidad y transparencia de la política, la cual se viene aplicando dejando una estela de injusticias entre los propietarios de la zona.

Ciertamente la administración municipal no es justa ni coherente con tan compleja problemática. Todavía más si omite las críticas suscitadas a sus más recientes obras de infraestructura, que creen recelo y desconfianza dentro de la comunidad, como en el caso de la Megaobra del Puente de la 4-Sur, una obra marcada por la improvisación, en donde se hizo primero y se pensó después, se planeó a pedacitos y termino por malgastar más de 200 mil millones de pesos que de mucho habrán servido para la oferta de soluciones de movilidad en la ciudad; improvisación que se reproduce al momento en el Proyecto Vial del Rio, el cual avanza en medio de la incertidumbre y el gran desconocimiento por parte de la Ciudad.

No puede negarse que El Poblado requiere obras, pero esto no implica que las mismas se adelante en medio de las enormes dudas y con decisiones injustas. Los habitantes del Poblado tienen el derecho a ser escuchados, y en este caso sus peticiones deberán materializarse en la búsqueda de alternativas de financiación por parte del Municipio, en las modificaciones al proyecto y sus obligaciones, y lo más importantes en una participación justa, equitativa que consulte la realidad socio-económica de quienes actúan en calidad de propietarios dentro de la Comuna.

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