'La Oveja Roja de la Familia'

Una DIMAYOR aberrante

Por Mauricio Correa

La decisión tomada por la División Mayor del fútbol Colombiano (DIMAYOR) encabezada por su presidente Jorge Enrique Vélez García de cambiar las fechas para los juegos de la final de la Liga Águila-2, que se desarrollarán ahora el 8 y el 16 de diciembre, es la clara evidencia de lo aberrante que es la entidad encargada de administrar y reglamentar los torneos de fútbol profesional en Colombia.

No es de extrañar que Jorge Enrique Vélez quien entiende como nadie como se manejan acuerdos, manipulaciones y cuanto asunto esté para beneficiar el poder, haya permitido como presidente de la DIMAYOR, se incumpliera con el artículo 31 que indica claramente las limitaciones de la Asamblea Extraordinaria.

El anunciado artículo establece que en las reuniones extraordinarias de la Asamblea de la DIMAYOR, no podrán tratarse asuntos diferentes a los establecidos en el orden del día fijado en la convocatoria, y sin importar esto, Jorge Vélez lo permitió como su Presidente.

Ya me imagino a los Char que tampoco entienden nada de acuerdos, presiones o manipulaciones, establecer a través de sus influencias y poder, para que en la DIMAYOR se determinara acomodar la fecha para sus intereses.

Llama de igual manera la atención la falta de solidaridad por parte de los clubes antioqueños al no respaldar a uno de la región y dejar tan solo a Pasto, Pereira, Quindío, Chicó, Popayán, América y Cali, como los consecuentes y entendedores que los Estatutos de la DIMAYOR se deben respetar y más las decisiones tomadas al principio en cuanto a la terminación del torneo profesional colombiano.

La Asociación colombiana de futbolistas profesional ACOLFUTPRO, también a mi consideración con esta DIMAYOR aberrante, se queda corta en su objetivo de exigir el cumplimiento de las normas laborales y deportivas con el fin de proteger los derechos de los futbolistas.

Una vez más la mano oscura juega en contra del “Rey de corazones” como aquella final del fútbol profesional colombiano cuando el Medellín del “Chiqui” García y el Junior de Julio Avelino Comesaña (¿coincidencia?) fuera campeón en 1993 por escasos minutos.

Solo nos resta a los poderosos seguidores confiar en el trabajo de Norberto Salamanca y David Zuleta para que con su profesionalismo y conocimiento no dejen caer al equipo en la parte física y se pueda enfrentar al que tiene toda la ventaja por el ritmo que trae, como lo es el Junior de los Char.

@emecorrea



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