Legalizar el mototaxismo

Por: Luis Pérez Gutiérrez

Lo que más le cuesta a Colombia es la ilegalidad y la informalidad, creada por el mismo estado. En todos los territorios se encuentran actividades decretadas como ilegales o informales, que nacen por la falta de presencia del estado. El país está lleno de normas inútiles, que no se aplican, pero se expiden para hacer creer que se está gobernando en todo el territorio.

Colombia vive una silenciosa e invisible ilegalidad en muchos territorios. Nunca se estudia la esencia de la ilegalidad; tampoco se hace un examen sobre la culpabilidad del estado en mantener un país lleno de ilegales o de informales artificiales, a quienes se les trata como delincuentes, pero no lo son; son personas de bien que tratan de sobrevivir con la poca dignidad que les permite la patria.

En la Minería, el país vive una guerra silenciosa desde hace más de 100 años con los mineros ancestrales e informales, quienes son considerados ilegales. Y lo que pasa es que se pierdne las regalías pues el oro tiene que salir del país de contrabando y sin bancarizar. Tres de cuatro empresas no tienen Rut, dice Semana. Y así, llegamos al mototaxismo donde el estado lleva 40 años siendo derrotado por decretar desde Bogotá que es ilegal.

El mototaxismo y los motocarros aumentan sin medida por encima de la voluntad de las autoridades. Los mototaxistas son personas de bien que se ganan el sustento transportando gente en sus motos. El gobierno los persigue sin éxito; y la ciudadanía los protege, pues es el único medio de transporte en sus regiones.

El mal servicio del transporte formal que no va a veredas ni a lugares apartados; y el alto desempleo, dieron origen al mototaxismo, como un trabajo independiente y una forma de supervivencia ante la incapacidad del estado de generar oportunidades. Es una práctica social nacida de la cultura de la sobrevivencia; es un hecho social irreversible que el gobierno ni es capaz ni tiene interés de erradicarlo. Solo quiere decretarlo como ilegal ante la impotencia de combatirlo. El Gobierno declara el mototaxismo ilegal para hacer creer que gobierna bien.

Lea también
Política antidrogas

Al mototaxismo lo ven las autoridades como una plaga. Y lo señalan de ser símbolo de Caos, desorden y peligro. Y ven la actividad como propia del atraso y del subdesarrollo. No obstante, el mototaxismo existe en Francia, en España, en Mexico, en India y en el mundo.

El mototaxismo tiene muchas virtudes. Es un servicio rápido y económico; y va hasta la puerta de la casa. El servicio es personalizado. No tiene horarios, se presta a la hora que lo necesite el ciudadano. Hay cercanía entre mototaxista y ciudadano.

El Mototaxismo opera en casi todos los municipios del país. El Gobierno nacional lo prohíbe, pero es incapaz de erradicarlo. El mototaxismo es solo simbólicamente ilegal, pues opera con libertad. Ante el fracaso del gobierno para dar soluciones, hay zonas donde los alcaldes lo han regulado y legalizado por encima de las normas nacionales; e incluso expiden carné oficial de mototaxista.

Las normas del Ministerio de Transporte no son aplicadas a nivel nacional, lo cual muestra que desde el gobierno central se quiere gobernar para otro país. El gobierno nacional ordena multas, inmovilización, cancelación de licencias etc. Y nadie las aplica en las regiones, porque se necesita ese transporte y el empleo para sobrevivir

Como es ilegal, no hay estadísticas ni soluciones. No se sabe con exactitud cuántos son los mototaxis. Se dice que el 50% de los 4.5 millones de las motos del país, son mototaxis. Proyectando lo que estiman autoridades locales y lo que propagan las redes, una cifra razonable podría ser 600.000 mototaxis, 600.000 familias decentes tienen su sustento en esta actividad que el gobierno despectivamente declara como ilegal. El mototaxismo es una fuerza social, con vida y cultura propias. Sin duda, las autoridades hacen el ridículo al tratar de contenerlas sin éxito.

Lea también
La inversión que llevaremos a Antioquia en 2022

Hay fotografías de un Presidente de la República montando en mototaxi, para sacar más votos, y en la presidencia no fue capaz de legalizarlos ni de ayudarlos. Igualmente fotografías de congresistas en campaña.

Hay que legalizar a Colombia. El país tiene muchos frentes de ilegalidad creados por el mismo estado; y así se encarga de hacer una destrozada Colombia ilegal. Los Mototaxis hay que integrarlos al sistema legal de transporte de Colombia. Es necesario legalizar y regular el mototaxismo. Y ayudar para que evolucionen a un servicio más seguro y con más garantías para el usuario y el mototaxista.

Debe expedirse una norma, o una ley, para que los mototaxistas se asocien en cooperativas y se les regule con seguros que protejan al usuario y al conductor. Mototaxistas con seguridad social, jubilación y los derechos de los trabajadores de Colombia.  El gobierno debe liderar, regular, apoyar y aportar.

A los mototaxistas, darles el carné de trabajadores legales asociados, mediante un programa nacional con recursos para mejorar la calidad del servicio y evolucionar hacia modalidades de transporte superiores que beneficien la movilidad ciudadana. Uniformes, Aseo, colores de las flotas de motos, ética, urbanidad en el servicio, educación vial, deben estar dentro de la regulación.

Es mejor legalizar y regular el mototaxismo, que someter a las autoridades al burlesco acto de perseguirlos sin éxito y de mantener un país lleno de actividades artificialmente ilegales. Es malo para la sociedad decretar actividades como ilegales, pero que hacen parte de un trabajo digno para sobrevivir. El peor mal de Colombia es mantenerse legalmente en la ilegalidad.

Síguenos en:
Google Noticias Canal Telegram Canal Telegram