La luminosidad del pintor paisa Francisco Antonio Cano brilla en exposición

El pintor y escultor colombiano Francisco Antonio Cano (1865-1935) es homenajeado desde hoy en Bogotá con una primera exposición monográfica de su obra inaugurada en el Museo Nacional.

Horizontes-la mano luminosaLa muestra “Francisco Antonio Cano: la mano luminosa”, abrió esta noche para invitados especiales y a partir de mañana y hasta el 26 de octubre para el público en general.

Esta exposición que rinde homenaje al académico, retratista y precursor del paisajismo en el departamento de Antioquia, incluye más de 80 obras procedentes de las colecciones del Museo de Antioquia, entidad que posee 188 piezas del artista, y del Museo Nacional, que aguarda alrededor de una decena.

“No es una retrospectiva general de Cano sino que es un diálogo entre las obras que tiene el Museo de Antioquia y el Museo Nacional”, dijo la directora de la primera institución, Ana Piedad Jaramillo.

Según Jaramillo, Cano es un artista de “talla nacional e internacional” y esta exposición reivindica la importancia del pintor para “el arte colombiano de la época”.

La obra más significativa de Cano es “Horizontes”, que tendrá un especial protagonismo en la muestra indicó Jaramillo, quien recomendó otras piezas como la “La niña de las rosas”, “La última gota” y “Confidencias”.

La directora del Museo Nacional de Colombia, María Victoria de Robayo, manifestó que la exposición es “una forma de corregir o mejorar la comunicación entre los dos museos”.

“Buscamos que las regiones tengan presencia en las regiones si bien el maestro Cano trasciende el tema de lo regional, por su puesto, por la importancia de su obra”, dijo Robayo.

La exposición, dividida en cuatro secciones, ofrece un recorrido cronológico que evidencia la transformación que experimentó el artista al pasar de artesano autodidacta a académico independiente y que fue uno de los responsables de la fundación en 1910 del Instituto de Bellas Artes de Medellín.

La muestra, que ofrece un panorama de la diversidad temática, técnica y estilística del autor, refleja “el paso” en la temática de Cano que, según Jaramillo, se caracteriza por los retratos, los desnudos, los paisajes, las flores y la niñez.

En la primera sección se recogen algunos de sus trabajos iniciales efectuados en el municipio de Yarumal, su lugar de origen.

La segunda refleja el periodo de Cano en París, ciudad donde quedó fascinado por las corrientes europeas, de las que pronto se decepcionó y decidió a regresar a Colombia, donde fue escultor y pintor por encargo en Medellín y Bogotá, adoptando un tono costumbrista y académico en los últimos años.

“En París aprende a conocer los modelos, la perspectiva, lo que se estaba haciendo en esos momentos; estaba el impresionismo, empezaba el modernismo y con un corte muy académico”, manifestó Jaramillo.

En la exposición también destacan los dibujos de desnudos de la Belle Époque realizados durante su estancia en París o su reinvención de los paisajes de la región de Antioquia.

El nacionalismo presente en sus últimos trabajos también tendrá un hueco en la exposición, así como su libertad en el color, la composición y la pincelada de impresionismo que aparece de forma sutil en algunas de sus obras.

Su prestigio le valió el cargo de rector de la Escuela de Bellas Artes de Bogotá, cargo que desempeñó hasta 1927. EFE