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Del jogo bonito a la marrullería

Por: Mauricio Correa

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Cuentan los historiadores y expertos analistas que el mejor futbolista y más completo en el ámbito mundial, ha sido Edson Arantes do Nascimento-Pelé, brasilero que inmortalizó el Jogo Bonito el cual es un estilo de juego vistoso, alegre y de alto nivel que es reconocido en todo el mundo.

No hay liga en el planeta tierra que no cuente con un futbolista brasilero y si bien en el colombiano no abundan, el delantero Marcilio Silva que juega en el Patriotas Boyacá es un claro referente de lo anunciado.

Para mi fortuna, amante del fútbol brasilero y ahora más que nunca que nuestra selección fue eliminada del mundial de Catar, Brasil se ha convertido en mi preferida y más por ser una de las favoritas para alzar la copa y convertirse en el único país con más trofeos obtenidos en este deporte.

Es por ello y más cuando la IFFHS (Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol) eligió el año pasado al brasileirâo como la mejor y más importante Liga en todo el mundo, me llamó la atención de ver al Internacional de Porto Alegre, equipo que aparte que jugaba un torneo como lo indica su nombre con el Deportivo Independiente Medellín, viene ocupando los primeros lugares de la serie A de Brasil.

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Ver a los “Colorados” como son conocidos en Brasil el onceno del Mano Menezes frente al “Rey de corazones”, fue una total decepción y sin el ánimo de entrar en detalles tácticos ni estrategias y menos en la manera que don Julio lo enfrentó, puedo decir sin pena alguna y como hincha del buen fútbol y más del brasilero, que son todo un fiasco como equipo que ostenta estar en los primeros lugares del brasileirâo por encima de los grandes y reconocidos Palmeiras, Flamengo, Sâo Paulo, Botafogo y Fluminense.

Estoy seguro de que la poderosa hinchada, periodistas, seguidores de otros equipos y amantes del fútbol que vieron este encuentro correspondiente a la tercera fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana, desearían que el balompié se jugara como en el futsal o el baloncesto para evitar tanta pérdida de tiempo como lo hizo este equipo brasilero.

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Lo del Internacional frente al Deportivo Independiente Medellín en su manera de jugar a perder tiempo, fue nefasto, ridículo y pasado por la marrullería. Es penoso que un equipo proveniente del país donde mejor se juega el fútbol, venga a territorio colombiano a dar ese tipo de espectáculos.

Si tienen un jogo bonito, es preciso decir que lo dejaron en el Beira-Rio y por ello la molestia de la poderosa hinchada al final del encuentro hacía unos jugadores y a un técnico que solo vinieron a perder tiempo y no a dar un lindo espectáculo como se lo merecía y esperaba ciento de personas que se pegaron un viaje largo y pesado desde Medellín a Pereira.

Por el bien del espectáculo y el jogo bonito, ojalá este tipo de equipos que hacen parte de un torneo internacional, no trasciendan y eviten con ello acabar con la emoción de uno de los deportes que más pasión generan en el mundo ¡Nefastos!

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