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Opinión

De los Extremos y Otros Demonios

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daniel jimenez

daniel jimenez

La semana pasada murió el genio de Marvel Stan Lee; para quienes no lo tienen presente fue el creador de algunos de los súper héroes más famosos del mundo como Spiderman, Hulk, Iron Man, Daredevil, entre otros.

Leyendo un poco de su vida, me encontré con una carta escrita por él, en el año 1968 en contra del racismo y la exclusión; carta que vale la pena recordar y que a continuación comparto:

«Pongámonos del lado correcto. El fanatismo y el racismo están entre las más letales plagas sociales del mundo actual. Pero, a diferencia de los súpervillanos, no pueden ser detenidos con un golpe en la nariz o un rayo láser, la única forma de destruirlos es exhibirlos como los insidiosos males que realmente son. Su ignorancia es un odio irracional —uno que odia ciegamente, fanáticamente, indiscriminadamente. Si su odio es contra los hombres negros, entonces odia a TODOS los hombres negros. Si un pelirrojo lo ofende, odia a TODOS los pelirrojos. Si un extranjero es mejor que él en un trabajo, el odia a TODOS los extranjeros.

El racista odia a personas que nunca ha visto —gente que nunca ha conocido —con igual intensidad e igual veneno.

Ahora, no estamos diciendo que es poco razonable que un ser humano se sienta molesto con otro. Aunque todos tenemos el derecho de que nos desagrade un individuo, es totalmente irracional, evidentemente demente condenar a toda una raza, despreciar a una nación entera o maldecir a una religión por completo. Tarde o temprano, debemos aprender a juzgar a las personas por sus propios méritos. Tarde o temprano, si el hombre quiere ser merecedor de su destino, tenemos que llenar nuestros corazones con aceptación. Entonces, y solo entonces, seremos realmente merecedores del concepto de que el hombre ha sido creado a semejanza de Dios —un Dios que nos llama a todos sus hijos”.

Paz y justicia, Stan.

Esta carta nos invita a la reflexión y la cual a pesar de haber sido escrita hace 50 años, lastimosamente aún se encuentra más vigente que nunca.

Vale la pena entonces preguntarnos ¿qué fenómenos han mantenido vivo el racismo, la exclusión y el odio en pleno siglo XXI?; la respuesta sin embargo no es tan fácil de contestar, ni puede darse de una forma simplista atribuyéndole la culpa a algo o a alguien en específico. Desde mi punto de vista esta situación ha sido el resultado de una suma de factores que han convertido a una parte de la sociedad en fanáticos, extremistas, intolerantes, racistas y xenófobos.

Dentro de los factores que han incentivado estas conductas, quiero destacar en especial dos, que unidos se han convertido en el caldo de cultivo perfecto para la manipulación colectiva. Estos son: la existencia de los extremos políticos (extrema derecha o extrema izquierda) y la falta de educación o ignorancia.

Estos dos elementos unidos, logran ser capaces de convencer al punto del fanatismo, polarizar al punto del odio y dividir al punto de la exclusión, el racismo y la xenofobia. Destruyendo el tejido social y a la sociedad misma, que termina creyendo que lo que hacen y promueven está bien.

Estos extremos aunque aparentemente son opuestos se parecen más de lo que muchos creen. Para empezar los dos se alimentan de la polarización y el odio en contra de quien no esté a favor de sus tesis, los dos necesitan del otro extremo para generar miedo y sobrevivir, ambos han sido asesinos y han perseguido al que no simpatiza con sus tesis, los dos mienten para lograr sus objetivos, para los dos es aceptable si fuera necesario la destrucción de una nación si a cambio logran sus intereses políticos, los dos son incoherentes, los dos se alimentan de la división y la destrucción de la sociedad para su beneficio personal, entre muchos otros parecidos que los unen.

Al final estos extremos lo que buscan es lograr la división y el odio generalizado dentro del país, mientras que sus líderes representativos de cada uno de estos bandos se irguen victoriosos en algún puesto o cargo público desde el cual continuarán con esta conducta.

Nuestro deber al igual como lo decía Stan Lee (QEPD) “es exhibirlos como los insidiosos males que realmente son” señalarlos y evitar seguirles el juego, no seamos los idiotas útiles en su juego político; estos personajes solo buscan su beneficio personal manipulando la verdad, aprovechándose de los más débiles o más ignorantes.

Es tiempo de despertar y levantar una generación de líderes jóvenes que repudien estás prácticas políticas, que demuestren que todos juntos podemos sacar adelante el país a pesar de las diferencias, de manera constructiva y con grandeza. Es muy fácil lograrlo si todos ponemos nuestro grano de arena.

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