Un opositor ruso documentó la muerte de cientos de soldados rusos en Ucrania

Cientos de soldados y mercenarios rusos han muerto en el conflicto del este de Ucrania, según un informe presentado hoy en Moscú y basado en documentos y testimonios que recogió el asesinado líder de la oposición liberal de Rusia, Borís Nemtsov.

“Queremos contarle la verdad al pueblo ruso, a esa mayoría que apoya al presidente (Vladímir) Putin. Este informe prueba que la dirección de nuestro país es culpable de un crimen que se cobrado víctimas ucranianas y rusas”, dijo al presentar el documento el diputado Iliá Yashin, correligionario de Nemtsov en el partido RPR-PARNAS.

Poco antes de morir asesinado a tiros cerca del Kremlin, el ex viceprimer ministro ruso Nemtsov reunió decenas de testimonios sobre la participación directa de Rusia en el conflicto armado que empezó hace un año en Ucrania, cuando se sublevó el este prorruso del país.

“No podemos confirmar que Nemtsov fuera asesinado por elaborar este informe, pero tampoco lo podemos descartar”, subrayó Yashin al recordar que el líder opositor fue uno de los primeros políticos rusos en denunciar el papel de Moscú en la guerra de Ucrania.

El documento, titulado “Putin. Guerra”, reúne testimonios de familiares de soldados rusos muertos en combate, militares rusos detenidos en territorio ucraniano y otros que revelaron información amparados en el anonimato, además de funcionarios y cargos públicos de Moscú que también hablaron con Nemtsov.

El opositor pudo reunir pruebas de la muerte de al menos 220 soldados rusos en tan sólo dos operaciones concretas: la contraofensiva de los separatistas en Ilovaisk en agosto de 2014, en la que murieron más de 150 militares; y la toma de Debáltsevo en febrero de este año, cuando perdieron la vida otros 70, como mínimo.

Tras meses de éxitos militares en los que lograron recuperar casi todo el territorio rebelde, las fuerzas del Gobierno de Kiev fueron repelidas por una inesperada contraofensiva separatista en agosto del año pasado, cuando habían llegado a las puertas de las ciudades de Donetsk y Lugansk, los dos principales bastiones de los prorrusos.

“Esto fue posible gracias a la entrada masiva de refuerzos desde el territorio de Rusia, incluidos armamento y unidades regulares del Ejército ruso. En los cercos (a las tropas de Kiev) que surgieron en torno a la frontera ruso-ucraniana, sufrieron bajas mortales tanto las fuerzas rusas como las ucranianas”, se denuncia en el documento.

Los familiares de los soldados rusos muertos en la batalla de Ilovaisk recibieron una indemnización de 2 millones de rublos, unos 40.000 dólares al actual tipo de cambio, y tuvieron que firmar una cláusula de confidencialidad, según el informe.

Después de que quince militares regulares rusos fueran detenidos en agosto en territorio ucraniano, el Ministerio de Defensa ruso cambió de estrategia y dio oficialmente de baja a sus efectivos enviados al país vecino.

Este fue el caso de los al menos 70 soldados muertos en Debáltsevo, que se dieron de baja tras recibir de sus mandos la promesa de que sus familias serían recompensadas en caso de su muerte en combate.

“En la práctica no hubo compensaciones” y los familiares de los fallecidos se reunieron con Nemtsov para que les ayudase a recibir el dinero, dijo Yashin.

Aunque los autores del informe admitieron que no fue posible reunir pruebas contundentes sobre armamento ruso en manos de los sublevados, sí observaron algunas pruebas circunstanciales que demostrarían este hecho.

“Los separatistas reconocen en los acuerdos de Minsk que tienen sistemas lanzamisiles “Tornado S”, fabricados en Rusia y que nunca han sido exportados, lo que prueba que las milicias luchan con armamento ruso”, subrayó Yashin.

Según el economista Serguéi Alexáshenko, coautor del informe, en sólo diez meses Rusia gastó más de 53.000 millones rublos (poco más de 1.000 millones de dólares) en la guerra en el este de Ucrania.

Además, desde julio de 2014 Moscú ha gastado unos 80.000 millones rublos (unos 1.600 millones de dólares) en ayudas a los centenares de miles de ucranianos que se han refugiado en Rusia.

De acuerdo con los cálculos de Alexáshenko, desde la anexión de Crimea, en marzo de 2014, y las sanciones occidentales que le siguieron, los rusos han perdido 2 billones de rublos (unos 40.000 millones de dólares) en salarios y otros 750.000 millones de rublos (unos 15.000 millones de dólares) en ahorros.

El informe fue redactado por un grupo de correligionarios de Nemtsov, entre ellos el ex viceprimer ministro Alfred Koj, los periodistas Aider Muzhdabáyev y Oleg Kashin, además de Yashin. EFE

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