Colombia no necesita cifras para entender que el sistema de salud está fallando. La realidad se vive en la calle: citas que no llegan, medicamentos pendientes y una incertidumbre constante. Mientras tanto, las discusiones no generan soluciones y el sistema pierde capacidad de respuesta.
Ahí es donde duele Colombia. Hoy vemos un sistema que agoniza mientras el debate se queda en lo ideológico. Era necesario ajustar, pero el rumbo actual no está resolviendo el problema. La salud no puede ser un experimento.
Este gobierno está por terminar, pero deja una crisis enorme. El reto que viene es claro: recuperar el sistema de salud. Colombia necesita liderazgo, soluciones reales y menos discurso.
El Gobernador fue enfático al señalar que muchos de los liberados ya están delinquiendo nuevamente