Rompiendo una probabilidad de uno en 80 mil, un bebé en los Estados Unidos, nació cuando todavía se encontraba dentro del saco amniótico y sobrevivió-.
En palabras del neonatólogo, William Binder, al observar el nacimiento “Nos quedamos sin respiración. Fue un momento asombroso que quedará en mi memoria durante mucho tiempo”. Binder fue el encargado de tomar la foto con su teléfono móvil segundos antes de romper el saco.
El pequeño Silas se encontraba en posición fetal, según su progenitora: “Podías ver sus brazos y piernas doblados. Fue muy interesante verlo”.
Consideraro un “milagro médico”, Silas nació por cesarea, tres meses prematuro, a las 26 semanas de gestación. El saco amniótico quedó intacto tras el parto.
El saco amniótico es considerado por la ciencia como una bolsa de líquido claro y pálido, que está dentro del útero, donde el feto se desarrolla y crece.
El líquido que contiene ayuda a amortiguar a bebé de golpes y lesiones, así como dotarlo de fluidos donde puede respirar y tragar. También le mantiene en una temperatura agradable.
Por lo general el saco se rompe automáticamente durante el parto, lo que se conoce popularmente como “romper fuente” en una mujer embarazada.
El Gobernador fue enfático al señalar que muchos de los liberados ya están delinquiendo nuevamente