in

¿Cómo actuar ante el matoneo?

Por: ‘Papá’ Jaime

Papa Jaime 1200

Hay palabras que algunas personas dicen, que guardan mucho rencor o en muchos casos, frases que, aunque las personas nunca exterioricen siempre están nublando de resentimiento y dolor su interior. Estas frases, las digan o no en voz alta, de todas formas, provienen de sus pensamientos negativos y hacen mucho daño: sólo deseo que te pudras en el infierno, que recibas lo que te mereces, te odio con todas las fuerzas de mi corazón, porqué tuviste que aparecer en mi vida, etc. Estas palabras y frases, fácilmente son las que piensa y dice un niño o un joven que está siendo matoneado por otros.

¿Te has puesto a pensar qué puede pasar dentro de la mente de un niño que diariamente está siendo presa de la burla y el ataque de otros, al tener este tipo de pensamientos, que están mezclados con esa emoción dañina y los sostienes en el tiempo? ¿Cómo se sentirá a diario, cuando lo continúan maltratando y en un silencio interior que solo él conoce, cultiva esos sentimientos de odio hacia esa o esas personas que le hacen bullying y revive mil veces esas escenas en su mente y su corazón?

Cuando una persona revive sensaciones de angustia, dolor y frustración diariamente durante un largo período de tiempo, se va volviendo esclava del miedo, que va quedando en su mente y en su cuerpo. El rencor es el gran generador de las heridas del alma y se vuelve tóxico porque toda la vida de la persona que está siendo maltratada va a girar alrededor de la persona con la que tiene ese problema, lo resiente y vuelve a experimentar el dolor, una y otra vez, al recordar lo que sucedió. Si estos sentimientos persisten con la misma intensidad y siguen siendo muy frecuentes, comenzarán a hacer una herida muy profunda en el interior de quien está siendo matoneado y es por esto, que vemos niños y jóvenes que llegan a tomar medidas extremas como suicidarse, al sentirse atrapados sin sentido, en una soledad interior inmensa, llenos de miedo, vergüenza e impotencia.

Lea también
El Medellín y un duro rival para vencer

Estos niños y jóvenes que vemos a diario, sin ganas de ir al colegio, inventando excusas, enfermedades y disculpas para no tener que enfrentar a sus grupos de compañeros que les están haciendo la vida imposible, se sienten solos, porque el matoneo les roba la confianza, la alegría por la vida y los vuelve esclavos del miedo.

Ante el matoneo, hago un llamado a todos los niños, jóvenes, maestros y padres de familia, para que revisen a conciencia cómo están actuando ante esta problemática:

–           ¿Conoces a alguien a quien estén matoneando? ¿Qué haces? ¿Por miedo te quedes callado? La próxima vez que veas a alguien que está sufriendo de matoneo, actúa, habla, ayuda, apoya; una palabra tuya de soporte podrá fácilmente salvar su vida.

–           ¿Conoces a alguien que matonea y le hace daño a otros? ¿Por miedo te quedas callado y te haces el loco? La próxima vez llénate de coraje y denuncia, confronta, no te conviertas en un testigo silencioso del dolor de otros, porque te convierte en cómplice.

Lea también
Viruela del simio: Vendrán más pandemias

–           ¿Eres tu quien está siendo matoneado? No te desesperes, no te avergüences, no eres el único que está pasando por esto y probablemente tienes grandes cualidades que despiertan envidia en los demás. Entiende que no estás solo, confía en tu madre, en tu padre, en un familiar, hay muchas opciones y formas de enfrentar este tema.

– Si eres maestro, revisa muy bien que estás diciendo a tus alumnos, porque tus palabras pueden repercutir negativamente en la mente de estos niños y jóvenes.  No seas indiferente ante esta problemática, en tus manos puede estar la oportunidad de salvar una vida.

–           Si eres padre o madre, escucha atentamente a sus hijos.  Si ellos se aíslan, si expresan que tienen miedo, que se sienten enfermos, que no quieren ir al colegio, no los obligues a asistir. Indaga, escucha y no juzgues a tus hijos ni los catalogues de tontos, cobardes o incompetentes.  Detrás del miedo que ellos pueden estar sintiendo, fácilmente puede estar la amenaza del suicidio, para dejar de sentir el sufrimiento que les desata el rechazo y el acoso de quienes se suponen deberían ser sus amigos.

Dale click a "Me gusta esta página"


Google Noticias