El lanzamiento del Centro Democrático, hecho por  el en Santa Marta, tiene sudando frío a los partidos liberal, de la y .

wcalderon14Comencemos por decir que el gobierno de mermelada, hizo hasta lo imposible por distraer a la opinión del Magdalena por  la llegada del expresidente. Un día antes, Juan Mesa mandó a su ficha, el , a prometer la entrega de casas gratis y a inaugurar acueductos que no se han hecho.

El regreso de Uribe

No les valió la maniobra a los ‘mermelados’. Cuando apareció Uribe en Santa Marta, los medios se volcaron a cubrir hasta sus suspiros. El Asadero don Octavio, un restaurante muy popular, donde los organizadores invitaron a Uribe a un almuerzo campechano, se volvió sitio de romería. Todo el mundo quería abrazo y foto con Uribe y éste complacía a todos con su simpatía proverbial. Una rueda de prensa, programada para El Diario del Magdalena, terminó reeditando los Consejos Comunitarios, porque periodistas e invitados le hicieron a Uribe una radiografía sobre el avance impresionante de la extorsión y los homicidios.

Manifestación espontánea

Uribe les mostró a los asistentes que es él mismo quien maneja su cuenta de Twitter. A cada denuncia que le parecía especialmente grave, pedía un segundo para ‘trinarla’. Después, en El Informador de Santa Marta, se hizo una manifestación espontánea que paralizó por un buen rato todo el sector. Uribe, a disgusto del coronel Ramírez, su jefe de seguridad, salió caminando unas cuadras en medio de aplausos y gritos de los transeúntes.

No hay silla pa’ tanta gente

Mientras transcurrían así las cosas, Honorio Enríquez, un joven dirigente samario, quien fue la mano derecha de en el Ministerio del Interior y de Justicia, estuvo comunicado en todo momento con la . Enríquez, el organizador de la gira, secundado por Joaquín García y Cayita Daza, había alquilado mil quinientas sillas Rimax  para acomodar a los invitados. La Barca fue testigo de cómo, minuto a minuto, Enríquez iba alquilando nuevas sillas. A las 4 de la tarde, la empresa de eventos le comunicó que se le habían agotado. Unos 300 participantes tuvieron que resignarse a oír de pie los discursos.

Los espías

Aunque el Barquero vio dirigentes gremiales, líderes estudiantiles, sindicales, exalcaldes (y sobre todo exalcaldesas), diputados y concejales, y la llamada “sociedad civil”,  los que no se dejaron ver fueron los parlamentarios conservadores y de la Unidad Nacional. Uno de ellos, quien pidió mantener el anonimato, le relato a La Barca que el propio Juan Manuel Santos, a través de Roy Barreras, envió “espías” para apuntar a quienes se atrevieran a acompañar al expresidente Uribe en el evento.

Los que se escondieron

La mesa principal tuvo varias sorpresas. Reapareció en la política nacional el expresidente del Senado y exgobernador de Antioquia, . La Barca confirmó con el propio Ramos que él está pensando entrar al abanico de precandidatos uribistas a la Presidencia. También se sentaron los conservadores y . Óscar Iván Zuluaga repitió el discurso que viene pronunciando hace meses y Carlos Holmes hizo su primera intervención como aspirante. Comenzó  rememorando la figura de su padre y explicando la propuesta de Uribe de desacatar el fallo de La Haya. Francisco Santos, para sorpresa de todos, también presentó su nombre e hizo una vibrante exposición sobre su relación con Uribe y la necesidad de retomar los puntos del referendo de 2003 y la federalización.

Simpatía verde

Uribe llamó a la mesa principal a su exasesor, y a su exministra de comunicaciones, María del Rosario Guerra y al doctor Noguera, directivo de ‘La Sergio’. En las sillas Vip vimos muy atentos a Sergio Araujo, Felipe García, Fernando Alameda y Carlos Valverde. También al abogado y periodista Guillermo Rodríguez, de la dirección del Partido Verde, quien anunció su adhesión al Centro Democrático.

(Mañana, la comitiva de Uribe llega a Riohacha).