A un mes de la reelección, casi segura, el , responde con acidez los múltiples ataques que recibe desde distintos costados de la opinión pública.

Por Edgar Artunduaga

¿Qué la Corte me exige rectificar declaraciones sobre el ?

-No es la Corte, son tres magistrados. Voy a pedir la nulidad de la decisión.

¿Qué unos periodistas y columnistas me atacan?

-Puedo darles lecciones de jurisprudencia. Rodrigo Uprimy, uno de ellos, recibió más de $800 millones de la Procuraduría anterior.

¿Usted es un provocador desde la derecha?

Soy un funcionario que cumple el deber. Desde luego que en la vida pública uno debe tener adversarios porque las decisiones son controversiales.

¿Quiénes son sus adversarios?

Mal podría yo hacer ese tipo de señalamiento. Mis adversarios son aquellos a quienes no les gustan mis decisiones.

¿Disfruta el palo que recibe?

Lo soporto con franciscana resignación.

La Corte le pide que rectifique afirmaciones hechas en relación con el tema del aborto. ¿Ha tomado alguna decisión al respecto?

Desconozco la decisión de la Corte. Entiendo que se filtraron unas informaciones respecto a la decisión de una de las Salas. No he sido notificado oficialmente y por tanto no conozco el contenido.

Normalmente los medios procesales para comunicar una decisión judicial no son los periódicos.

¿Es irregular la publicación, una filtración indebida?

Se ha vuelto costumbre. Desde luego que es irregular, pero es lo constante en muchas de las decisiones judiciales. Voy a notificarme en las próximas horas, para poder actuar en concordancia.

¿Se le fue la mano, o mejor la lengua, al hablar del aborto?

Muchos sectores conocidos tienen reacciones alérgicas no a lo que el procurador hace en el ejercicio de sus funciones, sino a lo que piensa, generando una especie de delito de opinión. Tienen la idea de construir un pluralismo uniforme. Lo que se está haciendo, defendiendo y lo que se debe defender en un ordenamiento jurídico democrático, el carácter no uniforme sino plural de ese pluralismo.

No ha habido ningún argumento en el ejercicio de mis funciones, que no tenga o que no esté fundado en el ordenamiento jurídico, en la Constitución, en la ley y en los preceptos judiciales.

Lo que le critican –y la Corte le pide que rectifique- es que en usted priman conceptos personales e ideológicos frente a leyes establecidas…

Una de mis funciones constitucionales es la defensa del ordenamiento jurídico, de la Constitución, de la ley, de las decisiones judiciales, de los actos administrativos.

Tengo la consciencia absolutamente tranquila de que ninguna de mis decisiones, ninguna de mis actuaciones en el ejercicio de mis funciones, de mis competencias, de mi investidura, ha sido contraria a esos deberes constitucionales.

En Colombia ha sido autorizado el aborto en tres casos específicos. ¿Por qué insiste usted en oponerse a lo ya establecido?

El país conoce suficientemente qué es lo que pienso sobre esos aspectos. Pero no he actuado de acuerdo a mis convicciones personales, sino a los deberes funcionales y obligaciones constitucionales.

Si la Corte dice que usted se excedió y le obliga a rectificar, ¿usted lo hará de inmediato?

Las decisiones judiciales deben ser acatadas, desde luego. Sin embargo, aquí se trata, al parecer, de una decisión de una sala de tres magistrados.

Yo, muy seguramente, una vez estudiada la decisión, propondré las nulidades a que haya lugar, que sean menester. Nulidades que son instrumentos procesales, precisamente para garantizar que esas decisiones hubieran sido tomadas conforme a derecho.

Tenga la absoluta certeza de que una vez leída y que si encuentro razones jurídicas y constitucionales, solicitaré la nulidad de ella, no en razón a mis convicciones, sino en razón a la defensa del ordenamiento jurídico de la Constitución, de la ley.

No es que usted salga corriendo a rectificar, como debería hacerlo…

No. No acostumbro a salir corriendo a nada y el país lo sabe. Y no se trata de una actitud caprichosa. Si encuentro que existen razones en defensa de la Constitución, procederé a interponer las solicitudes de nulidad que sean menester. Una vez esta decisión quede en firme, habrá de ejecutarse.

¿Se está convirtiendo, a los ojos de muchos colombianos, en el más cavernario de todos los procuradores?

No. El país conoce cuáles han sido mis competencias, cómo las he ejercido, dentro de qué contexto lo he hecho.

Han sido numerosas las quejas, numerosas las acciones de carácter constitucional, de carácter penal, de carácter disciplinario, que se han intentado contra el ejercicio de mis funciones como procurador. Ninguna de ellas, pero ninguna, que son casi que un centenar, han surtido los propósitos de sus actores.

Vamos a interponer la nulidad de esta decisión. Hay que esperar a que se pronuncie la Sala Plena de la Corte Constitucional, porque curiosamente esta sala de tres magistrados, ha venido conociendo exclusivamente de estos temas.

No es que usted desestime a esos tres magistrados….

No. Desde luego que tiene toda la respetabilidad y los efectos jurídicos. Pero acudiré a los elementos procesales. Qué vamos a hacer, si existen.

¿Qué es lo que piensa usted del aborto?

La vida es vida desde el momento de la concepción y debe ser protegida desde ese momento. Pero no es lo que yo piense. No hay un solo argumento en mis conceptos sobre ese tema, que no esté fundado en la Constitución y en la ley. No existe un solo argumento de carácter confesional o dogmático, que yo haya utilizado en los conceptos. No es lo que el procurador piense. Es el ordenamiento jurídico al que acudo en defensa de la vida. Esperemos que la Sala Plena se pronuncie.

¿Por qué se ha ganado la animadversión de defensores de aborto y también de la comunidad gay?

Porque, como lo he dicho muchas veces, algunas personas creen que se debe construir un pluralismo uniforme en determinados temas.

A mí me corresponde, como procurador, no solamente la defensa de los derechos de todos los colombianos, sino actuar en representación de toda la sociedad. Los derechos fundados en el ordenamiento jurídico, deben tener la protección del Estado colombiano.

Algunos piensan que el procurador confunde sus convicciones con su gestión funcional, pero no se ocupan de leer una línea de dichos objetos. Si lo hacen, encontrarán que no hay argumento por fuera del ordenamiento jurídico.

Sería un buen trabajo de investigación leer todos mis conceptos en esa materia, a ver si se encuentra una afirmación ajena al ordenamiento jurídico.

¿Le quitan el sueño los críticos cuando lo llaman monseñor, obispo y lo ubican en un púlpito?

En la democracia se deben tolerar esas manifestaciones. Algunas pueden ser excesivas, pero hay que proteger el ejercicio de esas libertades. No solamente no me disgustan, no solamente las tolero, sino que han servido en alguna medida, para que se entienda que el procurador es el representante de la sociedad y en el ejercicio de sus funciones se parece a ella.

Sobre el tema de la reelección…

Periodistas, columnistas y voces de prestigio (, Rodrigo Uprimy, , entre otros) han señalado sus abusos burocráticos para hacerse reelegir, nombrando familiares de magistrados y

Tanto el , como la , en la elaboración de ternas anteriores, ha manifestado que la prohibición constitucional no es aplicable a los magistrados de las Cortes, porque ellos no intervienen en la designación del procurador. Quienes lo hacen son los congresistas.

La norma constitucional prohíbe que el procurador nombre a familiares de quienes intervienen en su designación.

Me tocará darle clases a la Doctora Orozco y al Doctor Uprimny, que pueden tener otras razones, porque estoy pensando que las tienen, para tratar de echar un manto de dudas a la designación del actual procurador.

La situación, señor Procurador, es que a la par con la ley está lo ético. Y usted estaría rebasando los límites….

En la Procuraduría existen cerca de 2200 cargos de libre nombramiento y remoción. No son de carrera. ¿Cualquier ciudadano puede tener 2200 personas de confianza? No las tiene. ¿A quién va a acudir?

A mí me llegan perfiles por internet, le recibo perfiles a las organizaciones sindicales, le recibo perfiles a funcionarios públicos, a dirigentes gremiales, a periodistas, a sacerdotes, a personas de confesiones religiosas disímiles. También le recibo perfiles a los congresistas. No lo niego.

A los candidatos se les hacen entrevistas y tienen el perfil para el cargo. Los he nombrado, los he declarado insubsistentes. No he ejercido esta competencia ni más ni menos de lo que la han ejercido otros procuradores, frente a los cuales, curiosamente estos mismos críticos, no hacían la menor referencia. Las he ejercido como las ha ejercido todo funcionario público, que tenga la facultad de nombrar y remover.

No niego que he recibido perfiles. De mi familia los he recibido, de mis hijas, esposa y mi mamá y mis amigos. Por supuesto. Lo grave sería entregar la función, eso sería lo censurable, no que se nombre a alguien que tenga un perfil, sino que se entregue la función. En eso sí he sido inclemente y ejemplarizante. No he permitido ni que se ejerza la función como instrumento de impunidad, o que se haga como instrumento para perseguir a nadie. Cuando se ha hecho, he actuado. Tengo la absoluta tranquilidad de consciencia.

Yo no le voy a pedir ni a la señora Cecilia, ni a Uprimny, ni a quienes sean, autorización o visto bueno para nombrar a X o a Y. Si ellos me mandan hojas de vida, hasta los nombraría también. Pero esas competencias aquí siempre se han ejercido de esa forma. Yo no soy el que dice que sean de libre nombramiento y remoción. Es la ley, es la Constitución.

¿Usted acaba de sugerir que Cecilia Orozco y Rodrigo Uprimy tienen intereses soterrados en los ataques que le formulan?

Hablo del señor Uprimy.

La entidad a la cual él está vinculado, fue la más beneficiada en materia de consultorías y contratación con la administración anterior. Creo, me puedo equivocar, pero se benefició en cerca de 800 millones de pesos, con la administración anterior, en contratos de consultoría.

Por eso digo que puede tener otras razones, más allá de las jurídicas, cuando me ataca o pide mi retiro. Jurídicamente es absolutamente precaria la argumentación de dicho articulista.

¿Tenía en la Procuraduría a la señora del ?

La señora de Roy Barreras fue designada con antelación a su relación con el senador Barreras. Contrajo matrimonio cuando ella ya era procuradora. Eso no genera circunstancia, impedimento, circunstancia jurídica de ningún orden.

¿Se siente reelegido, señor Procurador?

No. Hay que esperar.

Pero casi todo el mundo está plegado. Al fin y al cabo, usted tiene la posibilidad de destituir senadores, por ejemplo…

Las han tenido todos los procuradores. Mi antecesor, que también fue reelegido, también tenía competencias. Desde el 91, todos los procuradores las han tenido.

Es un poco absurdo que eso pase. Es decir, usted los puede destituir pero les pide que voten..

He dicho que la circunstancia institucionalmente no es aconsejable. Sin embargo, de mí no depende el diseño constitucional.

¿Por qué hacerse reelegir?

Porque he hecho una gestión benéfica para devolverle credibilidad a los organismos de control, porque se han ejercido las funciones de la Procuraduría con ponderación, con equilibrio, autoridad y con independencia. Porque tengo vocación por lo público y creo que puedo seguir prestando este servicio al país.

¿Fue una maniobra hábil la postulación de su nombre por la Corte, antes de que el Presidente lo hiciera?

Yo le pedí al Presidente, a la Corte Suprema y al Consejo de Estado la nominación, a los tres por razones éticas. Si voy a aspirar, debo decirle al país que estoy aspirando y a mis electores. El país lo sabía. Me pareció lo más normal esa designación.

¿Cómo es su relación con el Presidente, tiene su respaldo político?

Desde luego que esa pregunta no debo responderla yo. Pero el Presidente tiene la posibilidad de escoger a un ilustre abogado, para integrar la terna. Desde luego que él es muy cauto y no puede dar respaldos anticipados a nadie.

¿Cuándo es la elección?

Aspiro a que sea a mediados del mes entrante, una vez cese el fuego mediático o una vez se incremente.

Veo que a usted el incremento del fuego mediático no lo molesta…

Todo lo contrario. He vivido bajo este fuego, desde días previos a mi elección y he vivido cuatro años en intenso fuego mediático, apenas previsible.